Capítulo 17

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– Sólo te pedimos que nos expliques por qué –

Chenle se seguía rehusando a hablar.

Tenía una excelente razón para haber hecho lo que hizo, pero no debía hablar de ello con su clan por que, si lo hacía, ellos no lo entenderían.

– ¿Sabes? – habló De Jun – estoy comenzando a hartarme... Renjun – llamó sonriente.

Éste se giró al rubio.

– Lo siento, Lele – se disculpó anticipadamente.

Se sentó frente a él, puso las manos sobre la mesa y cerró los ojos.

Cuando los abrió de nuevo, eran completamente negros.

– Di la verdad –

Chenle entró en pánico antes de que le pasara lo mismo a sus ojos. Luego, entró en un estado de trance.

– Estábamos jugando. Salimos a pasear de noche cuando, por accidente, nos topamos con el toro. Íbamos a irnos en ese momento, pero él se asustó y el animal iba a atacarlo, así que lo maté – explicó como en automático.

– ¿Atacar a quién? – preguntó Renjun, anticipando la respuesta.

– A Jisung –

Renjun suspiró, haciendo que sus ojos volvieran a la normalidad, a la vez que los de Chenle hacían lo mismo.

– Bueno, ahí lo tienen – se levantó – si no necesitan nada más, me voy – dijo antes de salir de la habitación.

El resto asintió.

Sabían que Renjun odiaba usar su... talento, en contra de su clan. Pero a veces era necesario.

– O sea que otra vez arrastraste al niño contigo – inquirió Kun.

– No lo arrastré – explicó mientras sobaba suavemente sus sienes – él me sigue a todos lados y hace lo que quiero todo el tiempo. No es mi culpa que esté tan obsesionado conmigo –

– No entiendo – negó Hendery – si no lo quieres tanto como él te quiere a ti, ¿por qué sigues fingiendo que sí? –

Chenle se encogió de hombros.

– Es lindo cuando hay personas dispuestas a hacer todo tipo de cosas sólo para complacerte –

– Como sea – negó Kun – no debiste llevarlo a las tierras de los lobos. Sabes que no matamos nada ahí –

– Te digo en serio que no iba a matarlo – hizo un puchero – fue por que a Jisung lo asustó. Y la cosa esa parecía querer atacarnos –

– Hablamos de esto luego – intervino De Jun – el niño está aquí –

Chenle soltó un suspiro cansado antes de desplazarse a la puerta rápidamente para abrirla, encontrando al humano en cuestión a punto de tocar.

– ¿Cómo es que siempre sabes que llegué? – preguntó sonriente.

– Por que huele a comida – sonrió de vuelta – ¿trajiste tu switch? –

El menor asintió entusiasmado.

– Genial. Vamos a mi cuarto – dijo mientras le daba la espalda.

Antes de que pudiera caminar un paso, Jisung lo detuvo, jalando suavemente la manga de su ropa.

– Lele – murmuró.

El mayor se giró, extrañado.

– ¿Todo bien? –

Hunting season Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora