Después de meses, por fin estaba terminada.
La casa de Donghyuck parecía de cuento de hadas.
Después de que habían terminado de construir la habitación adicional (sólo una por que Sicheng insistió en que él no la necesitaba), habían contratado a una decoradora de interiores que, como si leyera la mente del omega, había hecho su casa de en sueño.
Éste era el momento de plenitud que había esperado toda su vida.
Bueno, casi. El cuerpo casi le ardía por la comezón.
– Te lo digo, Ten – decía al teléfono – tienes que venir a ver mi casa. Morirás cuando veas mi cocina –
Nunca había pensado que diría ese tipo de cosas.
Suponía que eran las hormonas.
– Lo sé. Me muero por ir – admitó el otro – de hecho, tal vez lleve a Taeyong. Tienes que conocerlo –
– Claro, tengo que ver ese anillo del que te la has pasado semanas hablando –
– Es encantador – suspiró – no puedo creer que esté pasando –
– Tampoco yo – sonrió.
De pronto, otro ataque de comezón atacó su vientre.
– Dios, voy a morir – murmuró molesto.
– ¿Todo bien? –
– No – se quejó – tengo comezón y los pies están empezando a hincharse – bufó – ¿puedes creerlo? Parezco una señora –
El tailandés soltó una risita divertida.
– No lo haces – dijo burlón – sólo estás frustrado por que eres un vanidoso de primera –
– Siento como si nos conociéramos de toda la vida – le dio la razón – como sea, Yukhei me trajo una loción hace unas semanas. Pero no sé, no me da confianza. Digo, es lindo que lo intente, pero tal vez no sepa para que sirve –
– ¿Quieres que le pregunte a Johnny? –
El otro frunció el ceño.
– ¿Crees que Johnny sepa? –
– Créeme – rió – lo hace. Él sabe de todo eso –
– ¿Por qué? –
– Su mamá le enseñó... supongo que era una gran mujer –
– Eso parece – sonrió enternecido.
– Tengo una idea – chasqueó los dedos – te voy a enviar a mi novio –
Donghyuck abrió los ojos.
– No se te ocurra –
– Sí lo haré – insistió – por favor. Es más un favor para mí que para ti –
– Sí, claro – respondió escéptico.
– Te lo juro – aseguró – él está muy emocionado. Porfis –
El omega rodó los ojos. Podía imaginarse a Ten haciendo pucheros.
Bueno, ya tenía cinco meses y una pequeña pancita que amenazaba con crecer bastante. Tal vez John sabría algunos trucos.
¿Qué tenía que perder?
Yuta estaba muy frustrado.
Jeno tenía razón. El idiota de YoonOh iba a casarse en un mes y él seguía descartando gente. Nadie era demasiado bueno para aparecer en las fotos de la boda de su hermano.
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Hunting season
FanfictionNo eran de clases sociales, razas o preferencias diferentes. Su conflicto principal, eran sus especies. O eras un perro, o eras un muerto. Si eras un humano no había problema, a menos que estuvieras con uno de ellos. NCT OT21 (ya sé, dije que no ib...
