Capítulo 45

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Llevaba al menos diez minutos parado frente al estante, leyendo todo lo que había en él.

Era demasiado grande, si se lo preguntaban. No creía que todo eso fuera necesario. Como, ni siquiera sabía que existían las tallas.

– Pareces en problemas – dijo alguien de la nada.

Yukhei se limitó a asentir.

Ya lo había olido desde hacía un rato, así que no se sobresaltó. Aunque, no había esperado que se acercara a hablar con él.

– No quiero sonar entrometido – habló el recién llegado – pero creo que es un poco pronto para los pañales –

– ¿Por qué lo dices? –

– Tienen fecha de caducidad – se encogió de hombros.

El lobo soltó un bufido.

– Entonces es todo – negó – no sé que darle a mi bebé –

El vampiro rió, antes de aproximarse un par de pasos.

– Eso veo – extendió la mano para saludarlo.

Yukhei aceptó el apretón, antes de percatarse de que el otro llevaba despensa en un carrito.

– No sabía que... –

– No lo hacemos – interrumpió – es la comida de mi Ten –

– Ah – asintió – es mucha comida –

– Nos cocina a todos – respondió distraído, girándose al estante del frente.

Miró superficialmente por unos segundos antes de sonreír triunfal.

– Aquí – señaló una botella de loción corporal – si aún no sabes que darle a tu bebito, dale esto a tu omega –

Yukhei la miró y sonrió también.

Era anti estrías.

– Esto va a ser útil – negó – no digo que no me vaya a gustar a mí – rió avergonzado – creo que él es perfecto. No me importan las cicatrices –

– Pero a él... –

– Exactamente – sonrió – gracias, John –

– No es nada – sonrió de lado – en unos meses más puedes comprar todos los pañales del mundo. Te recomiendo esa marca – dijo señalando un paquete verde – son biodegradables y tienen una textura amigable para la piel –

El alfa lo miró divertido.

– Pareces saber mucho de esto –

– Mamá era una partera a principios del siglo XX – recordó con nostalgia – era madre soltera, así que la acompañaba a todos lados. Aprendí a hacer muchas cosas que en ese entonces sólo hacían las amas de casa. Con el paso de los años, sólo fui actualizándome, pero los trucos a la antigua son más eficientes, si me lo preguntas –

– ¿Cómo qué? –

– Cuidados prenatales, lactancia, tratamientos para la flacidez de la piel, masajes para la hinchazón, el proceso de curación para una cesárea... ese tipo de cosas –

El moreno levantó las cejas.

– Eso suena genial – admitió – yo quisiera al menos saber la mitad de eso –

– Ya lo sabrás con el tiempo – aseguró.

Yukhei asintió, pensativo.

– Esto sonará extraño pero, ¿puedo tener tu número? – sonrió incómodo – sólo si estás de acuerdo. Sería bueno que alguien tan preparado se involucre más con mi bebé –

Hunting season Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora