—¿Salieron juntos? —se tocó la frente exaltada.
—¡Sí! —sonreí— fue muy amable, ¿sabes?
—No entiendo. Todos lo tildan de egocéntrico.
Recordé algunas actitudes que tenía en la cafetería y asentí.
—Lo es, un poco. Pero no parece una mala persona.
—¡Los está demandando!
Tenía razón, sabía que las cosas se habían dado de una manera en que ni yo puedo entenderlo. Daniel llamó mi atención desde que me cedió el asiento en el autobús. Lo reconocí de las fotografías que vi junto a Lisa y Camila en su computador.
La vida se divertía conmigo un rato o tenía un destino desconocido.
—No sé qué hacer...
Camila me miró entrecerrando los ojos. Sonrió y suspiró calmada.
—¿Realmente es lindo?
—En las pocas horas que pasé con él, sí.
—Uh —rió— a Carito le gusta.
—No me gusta, y no me digas Carito —gruñí. Ella se levantó y caminó en dirección a la cocina.
—¿Qué haces? —le pregunté alzando la voz para que pueda oírme desde allá.
—¡Bocadillos! —llegó con una bandeja llena de pequeños chocolates con manjar dentro— tu mamá es increíble.
Tomé uno de los bocadillos y me lo comí de golpe. Camila se comió todos los demás. Sentí envidia. Ella podía comer los dulces que quería y tener una silueta increíble, en cambio yo tenía que privarme de algunos antojos innecesarios pero deliciosos.
—¿Te invitó a salir de nuevo? —habló engullendo el último chocolate.
—Técnicamente no.
—¿Por qué?
—Solo lo preguntó, pero no acordamos ningún día. Aunque —agaché la mirada— el día de la audiencia le causará un enorme impacto.
Camila se acercó más, atenta a lo que le decía.
—¿No le dijiste que eres la chica a la que está por demandar?
Negué con la cabeza.
—Es mejor no ser conocida de esa manera.
Mi celular vibró y Camila lo tomó emocionada.
—¡Oh, Dios mío! —gritó saltando.
—¿Qué sucede?
—¡No puede ser! —volvió a gritar agitando mis hombros y haciendo que sienta mareos.
—Cami, voy a vomitar.
—Ay —me soltó y sonrió— lo siento. Pero es que... ¡Daniel te mandó un mensaje!
—¿Ah? —le arrebaté el aparato— ni siquiera le di mi número.
—Es multimillonario, supongo que tiene contactos en la compañía de teléfonos.
"Hola pequeña, a quien le cedí mi asiento en un autobús.
¿Sabes?, la pasé bien hoy, y eso es algo raro porque suelo quejarme de todo.
En fin... Caroline, espero que no me olvides fácilmente y podamos volver a vernos muy pronto. Perdona si me pasé de atrevido pidiendo tu número telefónico, pero es que realmente me resultas un misterio.
Adiós, pequeño enigma."
—Es evidente que dejaste impactado a ese chico —juntó las manos y aplaudió efusiva.
—Estás loca.
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HOPE
RomantizmLa monótona y algo aburrida vida de Caroline Hope da un giro inesperado cuando su amor platónico de la secundaria decide confesarle lo que siente por ella. Sin embargo, hay secretos que se esconden y encuentros peculiares que harán que Caroline se c...
