55

653 87 57
                                        

- No estés nervioso

- No estoy nervioso -relame sus labios- solo... solo no sé que va a pasar ahí dentro

La audiencia sería en el castillo de Robinstein; la monarquía no iba a levantar sospechas hasta que todo fuera oficial y aceptado por ambas partes: Joel y Erick.

Erick estaba acompañado de Johann y Zabdiel.

- Si quieres solo entro yo

- No Johann, no soy un cobarde, no le tengo miedo a nadie ahí dentro... ni a la misma Reina

- Todo saldrá bien Erick -toma su mano- cuando salgas de ahí, te estaré esperando -asentí-

Zabdiel le transmitía calma todo el tiempo.

- Alteza real -abren la puerta- su Majestad y el príncipe de Mónaco lo esperan

Erick mira de nuevo a Zabdiel y le sonríe mostrando su apoyo, logrando soltar un fuerte suspiro y apretar sus manos.

- Suerte...

Se levanta soltando sus manos y junto a Johann caminan hacía la sala donde se reunirán.

- No entraras

- Lo haré

- ¡Dije que no! -grita- hablaré primero con Erick, después podrás entrar, pero debo dejar las cosas claras antes

- Madre es que...

- No confío en ti, no quiero que logres alterarlo

- Necesito hablar con Erick antes -suplica- es importante

Los reyes se miran entre si, conocen a su hijo; es impulsivo, poco empático y la falta de interés por la monarquía ha hecho que la confianza sea inexistente.

- Por favor

- Joel...

- No me quiero divorciar -suelta- solo tendré que aclarar las cosas, lo prometo

Y estas eran las actitudes que solo hacían a Joel más inestable ante sus padres.

Tocan la puerta.

- Cinco minutos

Patricia y Francisco caminaron a la salida encontrándose con Erick y Johann.

- Majestad... -Johann se inclina-

La Reina lo ignora solo posando sus ojos en Erick.

- Adelante -habla Patricia- solo Erick -detiene a Johann y él los mira extrañado- tienen una conversación pendiente

- No dejaré a mi cliente a solas, ustedes nos citaron aquí y con todo respeto...

- Entraré -interrumpe Erick- estaré bien Johann

- Hablas como si mi hijo fuera peligroso

Erick solo la ignora entrando a la oficina y cierra la puerta. Mira a su alrededor en busca de aquella persona que juro amar hasta que la muerte los separara.

- Erick...

Ni una palabra lograba salir de su boca.

- Dios, Erick, me alegra tanto que estés aquí

Joel camina hacia él y lo abraza logrando sorprenderlo, Erick se quedó congelado sin corresponderle, pero con el corazón acelerado a pesar de todo.

- Erick... -lo suelta tomando su rostro- Erick, mi niño, tienes que volver a casa, a nuestro hogar, con nuestros hijos

La mente de Erick era un completo caos. ¿Regresar?, No entendía que estaba sucediendo, había venido a la audiencia de su divorcio.

El príncipe Erick ||Joerick||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora