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Le pedí a Zabdiel que me llevara al hospital.

El barco donde navegaba Joel junto a sus amigos se había volcado, logrando que todos los pasajeros terminarán en el hospital.

Camine hacia dentro con mis hijos y Zabdiel.

El cuerpo me temblaba por completo, tan solo al imaginarme a Joel herido o en peligro me rompía el alma, sentía que era mi culpa. Si le hubiera dicho a Joel que fuera con nosotros, esto no habría pasado y ahora solo espero que esto no traiga consecuencias.

Toda la familia se encontraba ahí y cuando me vieron sus miradas indicaron que no era bienvenido.

- ¿Dónde está?

No me importaba lo que ellos pensaran.

- Está en terapia intensiva -se acerca Israel- por Dios Erick, ¿Cómo se te ocurre? -lo mire extrañado- Joel estaba con Christopher, pero tú no tienes vergüenza al traerlo aquí, cuando mi hermano se está muriendo

- ¿Que? -no entendía-

En mi cabeza solo se repita: terapia intensiva.

- Tu amante -lo miré- dile que se vaya, mi madre está muy preocupada para que tú vengas a burlarte

- No me estoy burlando -defendí molestó- él...

- Solo dile que se vaya

Por fin logré mirar a mi alrededor, toda la prensa me vio entrando con Zabdiel al hospital, mañana sería atacado sin piedad.

Regrese con Zabdiel, Sofía ya estaba ahí también.

- Llévalos a casa -susurre- quédate con ellos ahi, por favor

- Ire con ellos -añade Sofía- los cuidare, tu quédate aquí -asentí con miedo- todo estará bien Erick, Joel es fuerte

El que no era fuerte soy yo.

- Papi... -habla Alina- no quiero

- Ve con tu tía Sofi -se la entregué-

- ¿Y papá Joel?

- Está enfermito amor -me inque a la altura de Brian- pero pronto sanará y volveremos a casa todos juntos -tome su rostro- ve con Zab y cuida de tu hermana okay... -asiente- te quiero

- También te quiero -besa mi mejilla y yo hago lo mismo-

- Cuídalos -dije a Zabdiel-

Tome un respiro cuando se marcharon, me quedaría a enfrentar a solas a la familia real.

- Al menos Joel no lo ventila a los cuatro vientos -escuche a Gabriel-

Lo mire, no tenía ningún derecho a juzgarme y menos si no estaba haciendo nada malo, desvíe la mirada tratando de calmarme, el corazón se quería salir de mi pecho.

- Sin vergüenza -murmura-

Era suficiente.

- No veo con que cara te atreves a decirme esto Gabriel, ni siquiera sabes lo que es tener un esposo y menos vivir con él, sabiendo que no te ama, sabiendo qué te es infiel desde antes de casarse

- ¿Cómo te atreves? -interrumpe la Reina- estás hablando de mi hijo

- Pero es mi esposo y ninguno aquí -señale- sabe el infierno que he tenido que pasar a su lado

Lo había dicho sin pensar, era una bomba de tiempo y explote sin previo aviso. Todos en la sala me miraban.

- Lo lamento -me disculpe- yo...

El príncipe Erick ||Joerick||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora