47

686 98 93
                                        

Erick corrió sin pensarlo hacia dentro.

- ¿¡Tu qué!? -empuje a Zabdiel- no te quiero adentro, ya te dije; deja de entrometerte

- Lo hago por Erick

Ya me tenía arto.

- No te acerques -advertí- deja de meterte donde no te llaman

Di la vuelta y seguí a Erick.

- ¡Erick! -grite- Erick, espera

Lo detuve jalándolo antes de que pudiera entrar al cuarto de nuestra hija.

- Espera -dije agitado-

Me mira preocupado con los ojos acuosos, yo solo tomo su rostro entre mis manos.

- Está bien, Alina está bien -frunce el ceño- Rose la esta cuidando

- No entiendo

- No sabía cómo llamar tu atención -dije avergonzado- hace rato que quiero hablarte y tú estabas con él

Por las noches a veces Erick salía al patio y se quedaba ahí solo por horas, pero ahora es diferente hace un tiempo que Zabdiel siempre está a su lado, no se realmente de que hablen y quisiera preguntarle, solo qué no quiero verme desesperado.

- No uses a mi hija de esta manera Joel -me empuja- ¿Como siquiera paso por tu cabeza utilizar esto como pretexto?

Sin importarle mis palabras solo camina de vuelta a la salida ignorandome por completo.

- Erick... -tome su brazo-

- ¿Qué? -trata de soltarse-

No sabía que decir.

- Lo lamento

- La salud de mi hija no es un juego Joel

- Lo sé -me apresuré- no debi meter a Alina, pero no podemos estar así

- ¿Así como? -se burla-

- Separados... vivir en un mismo techo siendo completos desconocidos

Baja las escaleras así que solo lo sigo.

- Erick...

- Jamás intentaste conocerme Joel -enfrenta- ni siquiera un poco ¿Ahora porque es diferente?

Ni siquiera yo tenía una respuesta, solo lo sabía quería estar a su lado.

- Porque te necesito -solté- te extraño, quisiera volver a sentirte entre mis brazos Erick, sentir que te importó

Porque la indiferencia que ahora me mostraba me mataba lentamente.

- No puedo creerte Joel

- Créeme -tome sus manos- te quiero conmigo, deseo que esto funcione, necesito que funcione

Erick ríe en forma de burla soltando mis manos y aunque lágrimas recorren su rostro las limpia rápidamente.

- Debía suponerlo -me mira- tu madre te lo ordenó ¿Verdad?

No era del todo verdad, bueno un poco si, pero yo en verdad deseaba que Erick me mirara como antes, que sus ojitos brillarán y que aquella inocente sonrisa se presentará.

- No Erick, soy yo, solo yo

- La cláusula...

Puede percibir su miedo cuando habla, lo conozco demasiado.

- No me importa la cláusula, yo no me hubiese acordado de ella si tú no lo hubieras dicho, no me importaba, quería estar cerca de ti y de mi hija y tú solo me alejaste

El príncipe Erick ||Joerick||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora