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Para Zabdiel despertar y ver el rostro de Erick lo hacía sentir extrañamente afortunado, mariposas en su estómago y una sonrisa siempre adorando aquel sentimiento, un sentimiento que era raro pero que se podía acostumbrar a el.

Si su padre supiera de su situación seguramente lo regañaría por estar enamorado de un hombre casado, si aún estuviera vivo seguro volvería a morir al saber que es el amante del príncipe Erick.

"Quita esa sonrisa, está casado".

Le advirtió tantas veces que no lo hiciera, que se mantuviera al margen, pero simplemente es inevitable no caer por esos hermosos ojos verdes, las mejillas coloradas y aquella sonrisa brillante que te hipnotiza. Y su forma de ser; para Zabdiel, Erick era un ángel en la tierra, su sencillez, humildad y su gran corazón se han ganado la admiración de todos, incluyendo lo.

Presenciar todos los años de sufrimiento de Erick solo le hicieron darse cuenta de lo fuerte que algunas personas pueden llegar a ser, Erick con solo veinte años se enfrentó al mundo, le colocaron una corona, junto a una atadura invisible por siempre a la monarquía.  

Ahora Zabdiel quería ser aquel principe de los cuentos de hadas que Taehyung siempre se había merecido, quería hacer feliz a Erick sin importarle nada más. Zabdiel sería aquella agua que lo ayudaría a florecer entre toda la maleza.

- Al principio no entendía tu fascinación por las estrellas

Ambos mantienen su mirada en el cielo.

- ¿Quieres decir que solo me dabas por mi lado? -rien-

- No, no, quería entenderte... apoyarte, me encantaba escuchar tus historias, pero ahora ya no es necesario que hablemos cuando estamos aquí, las estrellas nos unen

- Nos iluminan -completa- ellas nos hacen viajar en el tiempo

Zabdiel frunció el ceño, creía que ya había escuchado cada barbaridad de parte de Erick, pero esto era algo nuevo.

- Y antes de que te rías -lo mira- cada que veo las estrellas recuerdo a mi madre, cada estrella tiene su propia historia, su propia luz y cuando se unen entre ellas crean este hermoso paisaje, ella siempre me dijo que mirara las estrellas, así jamás estaría solo porque ellas jamás se irían, ellas no me dejarían

- ¿Crees que tú madre esté viva?

- No lo sé, pero sé que ella está viendo las estrellas igual que yo, así siento que estamos juntos

Erick regresa la mirada al cielo.

- Ahora tu eres parte de mi cielo -lo mira tomando sus manos- ahora gracias a ti tengo luz -sonríe- gracias a ti sigo de pie, porque tú eres mi estrella Zabdiel

El sonrojo de Zabdiel hizo presencia bajo la luz de la luna.

- Perdóname... -Zabdiel frunce el ceño confundido- perdón por no haberte conocido antes, perdón por no esperarte, Zabdiel eres mi alma gemela, mi destino y fui un egoísta por quererlo cambiar

- No digas eso -toma su rostro limpiando sus lágrimas- ahora estamos juntos Erick -acaricia- y no pienso dejarte, nunca ¿Entiendes? -asiente- te amo

Te amo.

¿Joel me amas?

¿Porqué tenía que pensar en Joel, cuando Zabdiel le acaba de decir que lo ama?

Erick solo bajo la mirada sin saber que responder. ¿Él también lo amaba?

Tendría que averiguarlo. Lo miro y sin dudar un poco lo besó con desespero, necesitaba sentir a Zabdiel, necesitaba saber si él borraría los tatuajes de las manos de Joel sobre su piel. Quería olvidarlo, olvidarlo para siempre.

El príncipe Erick ||Joerick||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora