16

702 92 36
                                        

La noche hizo presencia y los príncipes desaparecieron de la fiesta; era su noche nupcial.

Habían decorado una alcoba real, pétalos de rosas regadas en todo en suelo, la luz que los acompañaba venía solo de velas, una cama grande blanca que se cubría alrededor con tela transparente; era un lugar digno de un cuento de hadas.

De pie en el centro Erick esperaba a que Joel destapara la Champaña con la que brindarían; la emoción lo carcomía y su nervios hasta la cabeza, comprendía lo que sucedería y no sabía si estaba listo.

Joel camina con una sonrisa ante él entregándole la copa que recibe temeroso.

- Salud, por el nuevo príncipe de Mónaco -Joel levanta su copa-

- Salud, por nosotros -añade Erick-

Al tomarla Erick hace una pequeña mueca de desagradó, no le gustaba el alcohol, pero está dispuesto a hacer lo que fuera por Joel.

- Dámela -la quita- si algo no te gusta, tienes que decírmelo -asiente con una sonrisa-

- Lo siento -baja la mirada-

- No te disculpes -toma su barbilla y aquel sonrojó vuelve a aparecer- eres hermoso

Se acerca dejando un pequeño beso apenas moviendo sus labios que hace estremecer a ambos.

- ¿Tienes miedo? -susurra uniendo sus frentes-

Estaba aterrado.

- Son nervios -susurra de vuelta- no puedo tener miedo si estoy a tu lado

Joel se separa y toma sus manos besando cada una ante la mirada ojiverde; decía no temer, pero él sentía como Erick temblaba antes su tacto. Se atrevió a desabotonar su saco y lo paso sobre sus hombros dejándolo caer entre los pétalos, continuó con el pequeño moño en su cuello y el primer botón fue abierto dejando ver su suave piel; la camisa quedó abierta por completo y Joel con su dedo acarició desde su ombligo a la parte de su cuello, disfrutando de la piel de su esposo, sacándole un suspiro.

- Joel... -detiene su mano- tú también -lo mira extrañado- quiero que vayamos al mismo ritmo

- ¿Quieres hacerlo tú? -asiente-

Las manos de Erick aún temblando se dirigieron a su traje de milicia, uno a uno va quitando aquellos botones dorados mientras Joel solo lo observa.

- Tranquilo Er...

Se había atascado con un botón.

Joel ayuda sacándolo de su hombros y lo avienta lejos de ellos. Él no traía camisa, era un ligera playera de lino que hizo que Erick tomar la parte inferior y de a poco la levantará dejando relucir el abdomen de su príncipe, la lleva hasta arriba y Joel levanta sus manos quedando descubierto ante él.

- Tócame

Erick trago duro y apenas con las pequeñas yemas de sus dedos rozo su pecho y viajo hasta la parte inferior.

- Aún no -lo detiene- dijiste que iríamos al mismo ritmo -sus mano van a su camisa- no estamos parejos

Erick se sentía inseguro con su cuerpo.

Joel deja a la vista sus hombros depositando ahí un camino de besos hasta su cuello.

- Joel... -suspira-

- ¿Te gusta? -dice a milímetros de su boca y asiente-

Al instante lo besa con tanta pasión que Erick se sorprende aferrándose a sus hombros. Era un inexperto y Joel lo sabía, pero notó que se dejaba llevar haciendo que lo deseara aún más.

El príncipe Erick ||Joerick||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora