Su relación era un asunto predecible, era una trama fácil de entender y desentrañar aunque ellos quisieran volverla complicada. Era igual que las peonías. Hermosa, pero efímera.
Akane volvió a casa llena de felicidad, con el ramo de flores en sus manos. Kotaro había decidido no acompañarla esta vez debido a que debía desempacar sus pertenencias, aún así prometió ir al Dojo de visita para acompañarle al sitio de construcción el día siguiente
Tarareando una melodía alegre, se encargó del ramo poniéndolo en un jarrón de agua, entre las estanterías del baño encontró un atomizador para rocearlas, aún se mantenían cerradas por lo que era mejor cuidarlas hasta que abrieron sus pétalos por completo, salió de la alcoba para buscar al resto cuando escuchó la puerta de entrada abrirse seguido de un "Ya volví" que seguramente Ranma pronunció —Hola Ranma— le saludó cuando estuvo en el primer piso —Muchísimas gracias por llevar el recetario con mi tía ¿Cómo te fué?
El aludido sonrió con calma levantando un pulgar —Mamá envió esto— luego levantó una lonchera de tres niveles —¿Ya cenaron?
—No, en realidad yo acabo de volver— respondió tomando el objeto en sus manos —Lo calentaré ¿Puedes hablarle al resto?
—Seguro— el azabache se encaminó hacia arriba para anunciar la hora de la cena, aprovechando para cambiarse a un conjunto de ropa más cómodo, los días se estaban haciendo cada vez más calurosos, salió de nuevo abanicandose con unas hojas al tiempo que caminaba, sin embargo, esa acción le trajo un olor a sus fosas nasales que lo pudieron en guardia
El mismo olor, en dos personas diferentes, el mismo día
Fué su primer pensamiento. El pasillo olía exactamente igual a las flores que el doctor le regaló a la Tendo menor cuando estaban en el hotel todavía. Mordió ligeramente los labios ¿Había venido? Sacudiendo la cabeza trató de detener esa línea de pensamiento; eso no era su asunto, no debía ser su asunto. Raudo llamó al otro par de jóvenes antes de irse al baño para lavar sus manos, olvidando por completo sus hojas encima del lavabo, una vez se lavó la cara encontró los papeles completamente mojados con la tinta corrida impidiendo leer su contenido —Rayos— murmuró intentando secarlo en vano —Mamá va a matarme cuando se entere de esto— las hojas eran nuevas recetas que Akane podía incluir en su menú
Abajo los tres residentes de la casa se encontraban disponiendo los platos para la cena. Inconscientemente el muchacho buscó el aroma de las flores en Akane —Por cierto, Akane, uno de mis conocidos accedió a dar clases aquí, debería venir la próxima semana a más tardar— informó Shikata sirviendo arroz en los tazones
—¿De verdad? Es genial— se alegró de poder ajustara vacante de Mousse tan rápido
—¿Vas a echarme tan rápido Tendo? Creí que al menos tendría empleo lo que resta del año— bromeó Mousse pasándole su porción al resto
—Como si necesitaras el empleo niño rico, además, fuiste tú el que renunció en primer lugar— se escudó encogiendo los hombros —Si te vas a hacer una cirugía ocular entonces tomate tu tiempo, no tengo problema con que te quedes aquí— ofreció sosteniendo la taza de té entre sus manos. Lo de la cirugía se lo había dicho a pocos días de su recuperación diciéndole que esa era probablemente la mejor elección que hubiera tomado en su vida
—Suena bien si no tengo que pagar renta, en el futuro puedes ir por un entrenamiento en el templo Rongyu cuando quieras— ofreció entre sonrisas, aunque Ranma se mantenía en silencio mientras cenaban aún se mantenía al tanto de todo —¿No vas a comer nada?— preguntó el de anteojos yendo por su segunda porción de arroz
—Ah, no. Kotaro llegó hoy y fuimos a comer, no tengo hambre.
Ranma siguió comiendo sin decir nada, parecía que no se volvió loco después de todo. El doctor si había venido.
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Papel
FanfictionRanma y Akane se han distanciado después de terminar el instituto, sorpresivamente Ranma había logrado obtener un boleto a China y sin mirar atrás el muchacho se fue en busca de su cura Akane... Akane aprendió a superarlo, con el paso del tiempo Ra...
