Habían pasado casi tres días con sus respectivas noches desde que salieron de Glasgow. Alba estaba desesperada por poder sentirse libre, andar, pasear, porque montar ya lo había intentado y la bronca que le cayó por parte de su marido y posteriormente del primo de este fue monumental; <<no te azoto porque estas embarazada>> fue la amenaza que su marido le dijo y que la hizo estremecer. Por un lado pensó en lo sexy que se veía su marido en medio de un prado, solos y diciéndole aquello. Se imaginó una escena morbosa siendo su sumisa y él su amo, pero negó con la cabeza y se intentó quitar esos sucios pero sensuales pensamientos de su cabeza para darse cuenta de que debía de cuidarse más, que aunque como ella les solía responder igual de alto a ambos, <<no estaba enferma solo embarazada, solo iba a ser madre, de nuevo>> y ahí es cuando se dio cuenta que no podía perderlos, otra vez no.
Alba se sorprendió al ver la entrada a Edimburgo. Una gran muralla limitaba la parte noble de la parte de los suburbios. En esa zona había demasiada pobreza y ella se estremeció al verla.
En lo alto del volcán dormido, vigilaba todo el reino el castillo << es más impresionante ahora que la primera vez que lo vi>> pensaba ella y sonrió sin darse cuenta.
- Dime porque sonríes así.- miraba atentamente a su mujer.
- Es más impresionante que la primera vez que lo vi.- dijo lo que momentos antes había pensado y se dio cuenta que Alistair acercaba su caballo a la carreta donde iba ella.-Ven, monta conmigo. -pasó su brazo por su cintura y como si fuera de pluma la puso delante de él.
- ¿Así puedo montar? .- noto como él asentía y respiraba su aroma.- Si lo hubiera sabido me hubiera evitado la bronca de ayer.- hizo un mohín.
Alistair la abrazo por detrás, acarició su tripa y le dijo al oído.
- Tengo ganas de encerrarme unas horas contigo, te dije que no te dejaría escapar.- le recordó.
- Ósea, que estas precalentando.- rio ella mirando hacia atrás rozando casi sus labios.- Claro, que ilusa soy, tu restregando la cebolleta.
- ¿Cómo?.- dijo sorprendido entre risas por esa rara expresión.
- Nada, nada.- suspiró ella.
Todos los guerreros habían acampado en un lateral del castillo, una zona que habían habilitado para los clanes invitados. Alistair, Bryson, Isobel, Duncan, Alba y Leslie, por petición de la última a su marido se dirigían a la entrada del castillo, ellos estarían hospedados allí.
- De verdad, ¿Leslie puede venir? .- volvía a insistir.
- Si. Solo que ella dormirá en las habitaciones de los criados, creo que es una buena idea si la necesitas por si vuelven las náuseas de nuevo o por otra cosa, la tendrás cerca, ni que decir que me convenciste con tus explicaciones.- la cogió de la cintura para que bajara del caballo.- Lo que no me gusta es que conozcas al rey con esas pintas.- Alba se limpiaba el polvo que tenía sobre los pantalones.
- Ya se dará cuenta como todos que tras este marimacho hay una dulce y adorable dama.- pestañeo varias veces cómicamente.
- O bruja.- dijo a su lado Bryson y ella le dio un manotazo.- Me han informado que nos están esperando en el gran salón.- se dirigió a su primo y este asintió.- Vamos.- comenzó andar por delante del matrimonio.
Alistair cogió con fuerza la mano de su mujer, le besó los nudillos y se dirigido a la entrada del castillo y tras ellos, Isobel acompañada de su marido Duncan y la doncella de ambas, ese era el título que le habían dado a Leslie para que la dejaran pernoctar en el castillo.
Alba miraba la entrada , iban directamente al gran salón, donde varios hombres estaban en un círculo hablando. Se fijó en los altos techos con sus vigas de madera, parecía que el tiempo se hubiera parado en el castillo. Seguía siendo el mismo que visitó años atrás, verlo en su esplendor era magnífico.

ESTÁS LEYENDO
Tú eres Alba
RomanceDespués de casarse con su amor platónico todo cambia de la noche a la mañana y no le apetece que nadie mas ocupe su lugar. En un breve espacio tiempo conoce a dos hombres que le atraerán, pero ¿Alguno de ellos podrá hacerle olvidar a su primer amor...