Una mancha de tinta por cada golpe

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El recién aparecido tenía una mirada cargada de desprecio, y Simon, entre tartamudeos, lo reconoció como quien lo había empujado al libro.

—¿Qué hace un guerrero fuera de su santuario? —preguntó seria Alzul.

—Quería ver a la nueva marioneta de Sombra... En cuanto a salir de mi santuario... No creo que te importe. Me presento, soy Aamusan Likht.

—¡¿Por qué me atacaste y me lánzate aquí?! —rugió el joven moreno.

—Había un ataque fantasma, debía conocer a mi rival.

—¿Y para eso usas a terrenales?

Aquel fue un reclamo por parte de la guerrera, Likht solo la observaba con la mueca de desagrado, hasta que su expresión se volvió una de molestia y la atacó de una patada, enviándola lejos. Los estudiantes miraron asustados y se alejaron del guerrero temiendo lo peor, la joven espectro se levantó con algo de pesadez pero el aamusan del unicornio atacó de nuevo y la detuvo con un fuerte pisotón.

—¿De verdad crees ser mejor que tú antecesor?

El ataque continuó de esa manera, Likht golpeaba a Alzul sin permitirle defenderse o respirar, mostrando un poco más de experiencia en el combate, el cual continuó hasta que la tenía retenida contra un árbol.

—Eres demasiado débil, y sin embargo aceptaste ser la siguiente en morir en el Limbo...

Un sonido metálico lo alertó y le atinó en el cuerno, seguido por una embestida por parte de Simon.

—¿Qué demonios te sucede?

—¡¿Qué demonios te sucede a ti?! —le gritó el joven levantando a la guerrera—. ¡Eres un monstruo por herir a alguien que intenta proteger y salvar vidas! ¡Más aún cuando tú sacrificas otras!

—¿Vas a defender a tu Julieta? De verdad que eres un pobre iluso...

—¡Oigan! —intervino Mariel, ayudando a Alzul—. El fantasma no ha vuelto a atacar, ¿no eso debería ser importante ahora?

Y pronto hubo una sacudida en el libro, de entre los árboles salía una neblina de la que surgió un enorme corcel color blanco, que emitió una voz gruesa al hablar con enojo.

—Hasta aquí se esconden, ni crean que escaparán esta vez.

—¿De qué libro es?

—Un Imperial —jadeó la kunoichi poniéndose en defensa—, en este libro no hay un villano tal cual...

—Descendiente de Itzala... —prosiguió el espíritu—. Llegó la hora de que pagues por los actos de tu ancestro.

—¿Ni aunque te diga "poni bonito"?

El animal corría a su dirección, por lo que la guerrera carga con los chicos y los sube a la cima de los árboles, pero Likht no estaba dispuesto a dejar sus ataques, fue tras ella y la derribó haciéndola presa fácil para el ente, quien se había enfadado aún más.

—¿Querías a su heredera? —dijo el chico al ánima, mientras reía con malicia—. Aquí la tienes, haz lo que te plazca...

El caballo galopaba detrás de Alzul, al igual que en un rodeo, quien decidió llevarlo a un lugar apartado de los jóvenes y de su segundo atacante para evitar que salieran heridos; llegó a un prado despejado y ahí se disponía a seguir su pelea con el espectro del diario, pero Likht los había seguido y volvía a causar molestia con su presencia, provocando al fantasma con hirientes palabras.

—¿Acaso no eres un escritor? ¿No podrías escribir su destino ya que está en tu prisión?

El espíritu tomó su forma original en medio de un remolino de hojas, ahora se revelaba como un chico menor de veinte con una vestimenta de al menos hace dos siglos, hizo aparecer una pluma y escribió en su antebrazo a la vez que lo leyó.

—"Y la espada de la guerrera no funcionó..."

Como si de una fuerza mística se tratara, Alzul se sintió obligada a revisar su arma y cuando desenfundó su espada ésta se había convertido en un listón común, Aquella habilidad la sorprendió tanto para bien como para mal, si eso podía hacer el fantasma con solamente escribir en su cuerpo, su venganza sería muy extensa y tormentosa.

—¡Sigue, escritor, sigue!

El fantasma estaba cada vez más molesto, escribió para que la joven no pudiera pelear hábilmente, sus armas no funcionaran o que los conjuros fueran débiles, y así le pasaba a Alzul sin que pudiera revertir el desastre, ese era el poder más complicado comparado al del niño del pozo, aún con eso, la aamusan notó el enojo en el espectro cada que Likht le decía alguna petición de atacarla, por lo que dedujo que esa era en parte la razón por la que estaba sellado, creyendo que fue un escribano que era forzado a escribir lo que le dictaban otros, así que decidió jugar con ello a su favor, y voltear la situación.

—¿Por qué no hacer que una bestia la ataque? Deberías hacerlo de una forma horrible...

—¿Qué no era su venganza? —murmuró planeando su plan con cuidado—. Haces que te obedezca al pie de la letra...

—¿Por qué demonios sigues hablando?

El espectro se detuvo repentinamente, algo había tocado una parte de él tal y como la chica lo predijo.

—¿Acaso estoy mintiendo? En todo este tiempo te ha obedecido en tus exigencias, pero seguramente él tenía algo mejor en mente...

—Ni creas que jugar eso te va a salvar ahora. ¡Escritor!

—...

—¿Acaso no estuviste esperando a tu venganza? ¿Qué te detiene ahora?

—¿No podrías dejarlo? Él es quién para reclamar su encierro, ¡No tú!

—No eres más que un escritor mediocre, copias de libros para tus historias, no eres nada.

—Todo escritor siempre obtiene su inspiración de otras obras, así se crean poemas y nunca se acaban.

Likht la atacó de nuevo, el espíritu había dejado sus planes y miraba al suelo mientras que el ambiente a su alrededor se estaba rasgando, Alzul se defendía torpemente del joven, aún en un golpe de enojo, y éste sacó su espada con intención de lastimarla, la chica solo podía pensar en que aquel sería un movimiento fatal y esperó el filo del arma.

Pero de repente se detuvo en el aire, a la vez que un susurro sonó.

—Y el prisionero de blanco se esfumó a la realidad.

Likht desaparecía en medio de un torbellino de tinta, solo para reaparecer en la biblioteca gritando de frustración por lo que le habían hecho, bien pudo destruir el libro donde se encontraban pero aquello desataría algo contra los estudiantes, no lo hacía por gusto, pero su objetivo era otro diferente, por lo que se fue lleno de coraje; en el diario, el escritor también liberó a los jóvenes, dejando sola a Alzul para terminar su duelo.

—Ahora puedo cumplir mi deseo... Todos serán cómplices de mis historias...

Afterlife AcademyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora