Pasaron unos meses, y ya casi eran las vacaciones.
En Coronn, Lillian volvía a dirigir y a participar en algunas obras, mientras su hijo la apoyaba y estaba al pendiente de su cuidado; esa tarde estaban organizando un show en el que asistiría mucha gente, Seamus estaba inmerso en sus pensamientos cuando Luz se le acercó y le dio unas palmadas en la espalda.
—Me alegro que sonrías nuevamente.
El joven lo miró confundido.
—Pero siempre estuve sonriente.
—Podrás ser un gran actor, pero sé reconocer una sonrisa vacía de una con brillo.
El muchacho lo meditó un momento, y mirando de nuevo a su madre reconoció aquella observación.
—Es cansado pretender que todo estuvo bien mientras ella estaba perdida. Me alegra tanto que volviera, volver a tener una familia.
El muchacho se acercó a Lillian y la abrazó.
—¿Te sientes bien? —preguntó la joven preocupada.
—Es solo una humilde pero sincera muestra de que te extrañé demasiado.
La mujer sonrió y lo abrazó de vuelta.
—A partir de ahora, estaremos juntos.
Llamaron a la puerta y el joven se acercó a abrir, Leónidas y Neru habían ido de visita para saludar a sus amigos y ver la obra que estaban por presentar.
—Hola de nuevo, Seam.
—¡Leo! —le sonrió con un abrazo—. Saludos, Neru.
—Gusto en verte de nuevo —saludó Lilly—. Espero que les guste el espectáculo de hoy.
—Igual que en los viejos tiempos.
—No exactamente, esta vez será todo improvisado.
—¿Cuál será en esta ocasión?
—La favorita de Seam cuando era pequeño.
—¿El soldadito de plomo?
—Nop.
—¿Giselle? ¿Hanzel y Gretel?
—Nop, ya sabes cuál.
El joven lo pensó un momento, y comenzó a agitar la cabeza en negación.
—No, no, debes estar molesta conmigo, y tiene justificación, pero no puedo hacer Oliver Twist sin odiar al pelmazo alcohólico.
Simplemente hay papeles que a Seamus no le gustan en absoluto, aún con ello la pareja sonrió y fueron a tomar asiento, mientras madre e hijo daban todo de sí en los escenarios.
🦄🦄
Era el último día de escuela en Almawtu.
Roxanne ya no prestaba atención a nada que no fueran sus pensamientos, moría de la emoción por ir a casa y estar con sus padres para recuperar el tiempo perdido en familia, sus amigos también se encontraban alegres, aún si no era la misma causa.
—¿Y podrán visitarnos cuando sean las vacaciones? —preguntó Olive con una sonrisa.
—Definitivamente —reía la pelirroja—, me encantaría salir por toda la isla y sus rincones.
—¿Ya no tendrás que entrenar diariamente? —preguntó Simon intrigado.
—Exacto. Papá prometió enseñarme algunos trucos, y serían al menos tres días a la semana.
—Eso es demasiado —se quejó su amiga.
—Es mejor que entrenar todos los días desde temprano.
—¡¿Puedo ir con ustedes?! —exclamó cambiando de idea—. Y te puedo invitar a mi casa, mis padres son buenos peleadores, y quizá podamos pasar el rato. Tú también puedes venir, Simon.
—Prefiero ser un espectador. No me gusta eso de la violencia.
—La lucha no es solo de fuerza bruta —interrumpió Roxanne—, también puede ser mero deporte. Además, eso te puede ayudar ahora que eres Sehrgar.
—Eso es cierto. Pero de verdad no me gusta, en absoluto.
—Bueno —le calmó Olive—, entonces míralo del buen lado, te tocaría ser el policía bueno y Roxxy sería el policía de las palizas.
—¿Y si te conviertes en Sehrgar también?
—Me gustaría, podría trabajar en mi don...
El semblante de Oli cambió a uno ligeramente triste, y antes de que sus amigos pudieran intervenir pudo explicar la razón.
—Cuando me enteré que no pertenezco a este tiempo me sentí rara, y saber que fui un objeto de brujería me dio más temor. Aún con todo eso, es agradable saber que tengo un pariente de sangre... Casi, saber que Seamus es familia se me hace muy extraño. Digo, es un guerrero, actor, cantante, bailarín...
—Descuida —se burló Rox para animarla—, no tiene ocho caballos, solo uno.
—Y yo no tengo nada más.
—Pero claro que tienes mucho.
—Tienes padres que te aman y se preocupan por ti —contó su camarada—, mejores notas que cualquiera en todo el internado, una casa cerca de la playa, clases gratuitas de defensa personal, más gracia que cualquiera de nuestras compañeras juntas, visión del futuro y del pasado, buenos amigos que también darían la vida por ti.
La joven sonrió y los abrazó con fuerza, al final optaron por faltar a las ultimas horas y jugar en el patio antes de irse a casa.
⚔🔮
La noche llegó con un hermoso cielo despejado, la luna reflejaba un brillo radiante, y los grillos estaban en una curiosa sintonía que encajaba perfectamente, la casa que consiguieron tras regresar estaba en un campo cerca del santuario, tranquila y acogedora como la casa que habitaron hace medio siglo atrás; Roxanne había preparado una cena algo peculiar (dado que nunca había estado en la cocina), y había preparado la mesa para cuando su familia volviera.
Salió un momento al patio donde Shu estaba jugando con Sombra y otros dragones, al ver la escena no pudo ocultar una ligera sensación de nostalgia y ternura.
—Es un hermoso momento, lástima que no pueda tomarte una foto.
La paruka sonrió y cargó a sus pequeños mientras se acercaba.
—Mira quién habla, la que suele hacerse pequeña para que su papi la cargue.
—Cállate, tú y Shu-Shu están igual. Viniendo de ti, nunca creí que pudieras hablar como bebé.
—Pff, envidiosa.
—No es envidia —se reía la chica cuando escuchó que sus padres llegaban, corriendo a su encuentro y hablando en un japonés casi atropellado.
—¡Mamá, papá!
Leo y Neru la abrazaron, llegada la Hora de la cena hicieron una alegre plática sobre la función y la actuación mejorada de Seamus y la dirección de Lillian, además de degustar un platillo quemado y demasiado salado (y decidieron que parte del verano se enseñaría a Roxanne sobre la cocina), y más entrada la noche volvieron a recordar antiguas historias, mientras la joven le contaba a su padre algunas anécdotas que pasó cuando se convirtió en su sucesora.
—Sonará descabellado —concluyó con algo de sueño—, pero ahora me agrada hacer mi deber. Simon y Olive dicen que es como si fuera una "guerrera-psicóloga-heroína-fantasma", y espero que ellos puedan ser mis compañeros, para hacerlo más divertido.
—Si lo ves así —sonrió su padre mientras su madre se acurrucaba—, tendrás infinidad de aventuras.
Rox asintió y bostezó, Leónidas usó un encantamiento en ella y pronto se volvió una pequeña a la que Neru cargó y cantó una melodía, ambos se quedaron contemplando las estrellas, pensando que todo lo malo había acabado y podrían estar juntos como la familia que solían ser.
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Afterlife Academy
FantasyLos guardianes del mundo de los muertos decidieron adoptar a los vivos como sus hijos, pero aquello significaba que verían las almas de aquellos que se niegan a irse al descanso eterno, por lo que muy pocos decidieron aceptar esa curiosa petición: l...
