¿Likht el bueno?

36 2 0
                                        

Olive se quedó muda.

A la mañana sólo se reunieron ella y Roxanne, pues Simon se había alejado y, según algunos fantasmas, no tenía pinta de querer hablar con nadie; la chica le había explicado lo sucedido en la madrugada pero notó las muecas de su amiga.

—Me perdí cuando dijiste que le pediste ayuda a la mula cornualada. Y creo que no te duchaste hoy, apestas un poco...

—La dama Thorne me roció, Olive. Alguien me arrojó la peste de por lo menos diez zorrillos, ya me he dado toda clase de baños y no se quiere quitar, no lo puedo deshacer con nada.

—¿Ya probaste el perfume?

—No lo quita. Y hasta yo quiero vomitar, es insoportable.

—Vaya. ¿Y Simon?

—No lo he visto, lo he estado buscando y se me pierde, me preocupa bastante.

—Uuufff, vaya peste —dijo Seamus detrás de ella—. Aquí huele a muerto.

—Bien, creo que no volveré hasta que se me quite este hedor...

—Entonces no vas a ver a tu amigo —dijo mientras se sentaba a su lado y le picaba con un palillo—, ha estado en las calderas, y bastante deprimido, los "deambulantes" dicen que llora como una nena a la que se le rompió un juguete.

La joven aventó el objeto y se levantó, le recomendó a su amiga que se alejara de Seamus por precaución en lo que regresaba con Simon.

—Roxxy —suspiró la joven platina, con cierta intuición—, si no funciona, verás que habrá otra solución gracias a él.

🦨🦨🦨

Se fue a las calderas como fantasma, no tardó nada cuando encontró lo que buscaba, ahí estaba Simon como un niño castigado, estaba por acercarse cuando el chico la ve primero, se veía bastante decaído y sus ojos estaban demasiado rojos por las lágrimas que había derramado.

—¿Rox?

—Lo siento, no debí molestar...

—... 

—Si quieres te dejo estar solo un rato más.

—Descuida, estaré bien... Uuugggh —exclamó con asco—, huele al cadáver de un tejón...

—Eau de muerto, cortesía de Emerald Thorne, el fantasma que provocó este desastre y ahora deambula por el internado. Hubiera quedado en bancarrota si se dedicaba a la perfumería.

Aquello hizo reír un poco a su amigo, pero ello sólo aumentaba la náusea.

—¿Lanza perfumes?

—Eso parece, según mi padre antes cambiaba las mentes, y era una clasista terrible.

—¿Hablaste con tu padre? ¿No estaba...?

—Larga historia de limbos de bolsillo, luego te cuento. Pero ahora debo encontrar una forma de acabar con ella, tengo una idea pero no sé si resulte. O todo sale bien o... Bueno...

—Estaré bien... Solo fue una pesadilla, ¿cierto?

—Sí... Solo necesito que alguien la ponga de mejor humor y atraparla, no debe ser difícil.

—¿Y cuál es tu carnada?

—Como dijo Olive, una mula cornualada.

—Uy, suena a un mal trato.

—Lo es, Likht no es precisamente un caballero, pero no puedo exponer a nadie más, a penas y hay chicos amistosos en todo Almawtu.

—Entiendo. ¿Qué le ofreciste a cambio?

Afterlife AcademyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora