Capítulo 22: Siempre has sido tú

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Arte: yoquierodibujar

TW: Contenido explícito y sexual. Se recomienda extrema discreción.

Aclaración: De acuerdo con las reglas actuales de Wattpad, se afirma que todos los personajes (implicados en situaciones sentimentales y eróticas) tienen 18 años o más, son mayores de edad.


No fue bueno, fue lo mejor que Kyle había sentido en ese día, en mucho tiempo. Era mucho mejor que masturbarse. No supo de sí en unos minutos, sólo quería recuperar el aliento. Batallaba para recuperarse, así que no tenía cabeza para pensar si eso había sido rápido o incorrecto. Todo se sentía tan suave, como si las caricias continuas lo ablandaran y lo ayudaran a terminar de gozar de la máxima relajación que había sentido en su vida. Ya que pudo respirar con normalidad pudo centrarse en el aroma. Había un poco de su esencia, pero también el shampoo de Eric, su olor personal y su calor que lo envolvía.

Eric sabía que Kyle había tenido su liberación, ya nada le impediría marcarle un alto ahora que había conseguido lo que deseaba, pero se arriesgó un poco más. Quizá si no le daba tiempo para pensar no recordaría que no era eso lo que deseaba.

Acarició su mejilla mientras hacía un camino de besos, desde su mandíbula hasta su oído—. Gemiste mi nombre mientras te corrías —y murmuró contra éste—, eso fue muy caliente, Kahl —aceptó con todo gusto.

Kyle entrecerró los ojos, en un signo nuevo de cosquilleo con esa voz ronca sobre su oído. Acababa de sufrir un orgasmo, sin embargo, los tirones de placer merodeaban aún en su vientre. ¿No había sido suficiente? Eso no debía ser bueno—. N-No... —Fue muy débil su respuesta, porque los hechos estaban ahí. Había lloriqueado su nombre en medio de una crisis de excitación. Negarlo tan sólo era una necedad.

El castaño buscó una mano del judío y la guió a su entrepierna aún muy despierta—. Quiero hacer lo mismo —confesó, con los ojos cerrados por un instante al sentir la mano ajena siendo guiada por la propia para obtener ese placer que tanto suplicaba su cuerpo.

Kyle no se resistió a los movimientos. Cuando se topó de nuevo con el pene de Cartman, sus dedos se cerraron con suavidad en torno al grosor—. Estás tan duro. —Mencionó en un susurro deseoso. Lubricó sus labios, bajo el pensamiento de que Cartman quería que le hiciera lo mismo que él había hecho.

Eric se alejó para ver los ojos verdes. Trataba de calcular sus posibilidades. Quería tomarlo... mierda, necesitaba tomarlo, podría morir con todo gusto después de eso. Sabía que podía presionarlo y guiarlo con caricias hasta conseguirlo, pero ésta era la primera vez del judío. Necesitaba que se entregara. Realmente quería que fuese consciente de lo que iba a pasar.

— Quiero tomarte —dijo contra sus labios, al compás lento de sus caderas contra la mano del judío, para completar sus palabras—. Déjame tomarte —pidió, poco antes de volver a besarlo.

Esas palabras aceleraron los latidos de Kyle en un instante y su boca se abrió como si pudiera contestar al momento a algo como eso. Notó que no había presión en sus palabras y el beso suavizó el efecto de pánico repentino que lo atacaba. No lo había dicho como si se lo debiera, ni siquiera en un plan vulgar. Fue incluso como... como si fuera un acto romántico. Su mano sobre Eric aminoró su velocidad y fluidez, con los nervios apoderándose de él.

La duda en los ojos del pelirrojo consumía a Eric en la expectativa de lo que significaba ese momento de reflexión. Kyle no se estaba negando, lo estaba considerando y ese simple pensamiento lo volvía loco de felicidad. Nunca había estado con otro, no activamente, no conscientemente. Sólo tenía experiencia en algunas cosas y había investigado sobre otras. Si el pelirrojo accedía ésa iba a ser también su primera vez y lo sería con él, con el idiota con el que había estado teniendo sueños húmedos desde que descubrió cómo masturbarse.

¿EL KYMAN ES REAL?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora