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Capítulo 103: No vuelvas a tocar a mi novio o vas a perder un brazo

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Arte: yoquierodibujar

Aclaración: De acuerdo con las reglas actuales de Wattpad, se afirma que todos los personajes (implicados en situaciones sentimentales y eróticas) tienen 18 años o más, son mayores de edad.


¿Clyde había estado grabándolos por dinero? Eric pensó que era una maldita sabandija astuta. ¡Y si alguien iba a ganar dinero de sus videos iba a ser él! ¡¿Cien dólares?! Tenía que hablar con Jena sobre diversificar la mercancía y aprovechar nuevos recursos.

El otro castaño se había apresurado a la salida con frases entrecortadas, pero Eric había alcanzado a moverse lo suficientemente rápido como para frustrar su huida y poner una mano en la puerta. Pudo ver el rostro de Clyde contorsionándose de preocupación, antes de voltear a ver a Kyle en busca de una expresión más indulgente. No se detuvo a preguntar por el celular, sino que aprovechó la distracción para arrebatárselo y ver los mensajes de una conversación aún abierta.

— ¡Oye!, ¡eso es mío! ¡No puedes quitármelo! —gimió Clyde mientras intentaba acercarse, luego volvía a mirar a Kyle en busca de apoyo—. Kyle, ¡dile que no puede hacer eso!

A Eric le resultaba gracioso que algunas personas aún se detuvieran con él, luego de los estragos que había hecho en su infancia. A la mayoría le gustaba pensar que eso había quedado en el pasado, pero otros simplemente no podían olvidar el evento del chili.

— Maldita sea Clyde, ¡¿se lo enviaste a Bebe?! —gruñó y le puso más atención a la conversación. Había dos audios, pero solo el último se había alcanzado a enviar, gracias a la mala señal que había en los baños. No dudó en borrar el primero, pero el segundo ya había sido marcado como escuchado. De todas las personas posibles, ¿tenía que ser Barbara?

Kyle había reaccionado con lentitud, pero por suerte ahí estaba Eric. Con dos movimientos pudieron reconocer las intenciones del otro castaño y ni sus intentos de persuadirlo lograrían que lo perdonara de enviarle algo como eso a la chica más entrometida de la escuela.

— Clyde, ¿quién te hizo creer que podías lucrar con nuestra relación? —estaría a punto de morderse la lengua, pero en ese momento realmente importaban esas pruebas. Se puso al otro lado del chico acorralado y negó reprobatorio.

— Yo, a-ah... De todos modos, casi no entendí mucho —Clyde titubeó y deslizó su mirada hacia Kyle, el tono de duda no salía de su expresión—. Estaba aquí antes que ustedes y se me hacía grosero interrumpirlos con algún ruido. Sí...

Kyle rodó los ojos y sólo le pidió con un ademán a Eric que le devolviera el aparato al otro—. Está de más decirte que no puedes hablar de esto con nadie más, sobre todo con tu novia tan discreta, ¿cierto? Clyde, por favor... Si pudieras respetar un poco nuestra privacidad...

Eric estaba bastante dispuesto a lanzar el celular a un escusado, pero se lo devolvió cuando Kyle se lo pidió con una mirada. ¿Entenderse sin palabras era una cosa tan sencilla desde antes?

Clyde se quedaba viendo a Kyle de una manera cada vez más perpleja, como si le estuviera hablando en otro idioma. Le dio una mirada de reojo a Eric y luego se inclinó un poco hacia el pelirrojo—... ¿Estás bien, Kyle, amigo? Es decir, ¿realmente bien?

Kyle se preguntó qué clase de pregunta era ésa. ¿Venía a cuento debido a su cara llorosa? No sabía cómo responder, así que las fuentes recién abiertas en sus ojos lo decidieron por él. Eso no tranquilizó a Clyde.

A Eric le parecía increíble la forma cínica en que Clyde se preocupaba por Kyle, justo después de anunciar que estaba dispuesto a vender todo lo que pudiera de ellos. Lo más sorprendente fue la respuesta de su pelirrojo.

¿EL KYMAN ES REAL?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora