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Capítulo 128: No imagino lo que será de mí cuando me muerdas...

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Arte: yoquierodibujar

TW: contenido +18

Aclaración: De acuerdo con las reglas actuales de Wattpad, se afirma que todos los personajes (implicados en situaciones sentimentales y eróticas) tienen 18 años o más, son mayores de edad.


El camino hacia su ubicación segura se había hecho en completo silencio, lo que a su vez los rodeó de una tensión extraña. Sería eso, o tal vez Eric pensaba que podría tratarse sólo de sus propios pensamientos, ya que no los podía calmar. Buscaba venganza por todo lo que les había pasado.

Aún recordaba lo inestable que se había sentido mientras corría descalzo por los pasillos del hospital. Se dejó llevar por un instinto que no sabía que tenía. En algún momento sólo se activó y ahora estaba seguro de que no estaría a salvo alguien que siquiera tuviera malas intenciones con su pelirrojo. Él se haría cargo de ello.

La casa se veía normal, parecía tener todo lo que necesitaban para pasar ahí un tiempo, o por lo menos mientras se calmaba el furor que empezaba en el país, luego de que saliera a la luz lo que habían hecho un grupo de científicos (¿del gobierno?) con los jóvenes de un pueblo montañés. Una vista rápida por el lugar le dijo a Eric que habían preparado todo con anticipación, con ropa y comida para ellos. Al parecer lo mejor era evitar las calles para proteger a Kyle.

El silencio se apoderó de nuevo del lugar, con la cabeza de Eric llena de planes de protección, huida y venganza. Parecía ir demasiado rápido para la calma que los rodeaba. Entonces sus ojos fueron en dirección al pelirrojo y se acercó rápidamente para besarlo de nuevo. Quería sentirlo cerca una vez más, realmente cerca. Había tenido tanto miedo de perderlo. Incluso en ese momento podía sentir sus ojos ardiendo, su corazón agitado, sus manos temblando. Estuvo a punto de perderlo todo.

— No vuelvas a separarte de mí, judío —dijo de forma determinante mientras lo rodea entre sus brazos.

Si bien a Kyle le sorprendió el acercamiento, descubrió que lo necesitaba más de lo que creía. Lo había notado desde que estaban esperando su transporte en ese edificio, pero ahora se sentía mil veces mejor. Estaban a solas y a salvo, lejos de lo que habían conocido durante semanas. No se había sentido que fuera tanto, hasta ahorita. Se iba el hastío y la monotonía, se sentía aún mejor que antes. Era una calidez a la cual ya podía llamar hogar...

— Entonces no te vayas, culón —se ciñó al abrazo y buscó con sus manos que Eric se inclinara para darle varios besos más, un poco ansioso. Ni siquiera se habían despegado de la puerta, pero en ambos estaba muy presente la necesidad de mantener y alimentar esa cercanía. Tenían sed de su intimidad, de todo lo que les habían quitado.

Kyle se quedó un momento más en el abrazo antes de retroceder lo suficiente para ver a Eric y luego agachar la mirada, indeciso pero también nervioso.

—... Ah. ¿Quieres?... ¿Quieres hablar de eso? —volvió a alzar la mirada con lentitud, atreviéndose al último a buscar los ojos azules. No sabía si Eric recordaba con precisión a qué se refería con "eso", pero consideraba que era algo importante, una incertidumbre que también lo hizo sentir culpable. La desesperación de su encierro lo llevó a pensar y dar razón a la ausencia del castaño por aquella última plática que tuvieron en el hospital, antes de que todo se pusiera muy carcelario.

Para Eric, tener a Kyle entre sus brazos parecía la respuesta a todos sus problemas, sin embargo, aquella pregunta que luego Kyle se esforzó por minimizar le hizo desviar la mirada.

Aún tenía que afrontar el problema de que el pelirrojo lo quería, pero no deseaba quedarse con los bebés. ¿Cómo era que habían llegado a esa situación? ¿Por qué siempre parecían querer cosas diferentes?

¿EL KYMAN ES REAL?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora