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Capítulo 140: ¡Se supone que queremos lo mismo!

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Arte: yoquierodibujar


Kyle tuvo que marcar varias veces para dar con su mejor amigo. Poco después supo que la frecuencia de intentos no fue muy favorecedora.

— ¡¿Kyle?! ¡¿Qué tienes?! ¡¿Está Cartman contigo?! ¡Ah! ¡Voy para allá, voy! —soltaba el otro a toda velocidad, claramente alarmado.

— ¡Cállate! ¡Estoy bien! —lo detuvo, pero luego se mantuvo un poco en silencio. Se sentía un poco tembloroso, como todo un desastre. ¿Qué le quería decir?

— Marcaste muchas veces, ¿de verdad estás bien? Voy a llamar al 911, Kyle —Stan insistió con suavidad. De fondo podía escucharse que comenzaba a moverse.

Kyle resopló y comenzó a soltarlo, a decir lo que le pasaba—: Quiero salir de aquí. Me siento... tan raro. No mal, no me siento mal físicamente, Stan. Pero nadie me dijo que sería así. Ni siquiera puedo hablar en privado con mi novio, ¿cómo vamos a planear nuestro futuro juntos si todo esto es tan asfixiante?

— Ya lo sabes, ¿cierto? —Stan supuso y con ello dejaba claro lo mucho que se conocían como mejores amigos.

Kyle suspiró—... ¿Qué voy a hacer si esto es todo lo que puedo ofrecerle a Eric? ¿Qué se supone que haga cuando todo esto deja de estar en mis manos? Sé que no puedo culpar a nadie. No es la casa, no son mis padres... Soy yo. Me estoy asfixiando solo, Stan. Es como... sé que necesito relajarme, pero ese pensamiento hace que me estrese más. Y todos tratan de ayudarme. Todos me ven como si tuviera heridas abiertas, como si ya estuviera muerto. Todo eso me encabrona tanto.

Stan tardó un poco en emitir sonido, pero parecía que seguía moviéndose—. Has sido fuerte por mucho tiempo, Ky. Incluso ahora sólo puedo pensar en decirte una cosa que probablemente seguirá encabronándote: ¿Qué puedo hacer yo para ayudarte? Pide lo que quieras.

Kyle sonrió un poco ante esa disposición—: Quiero mudarme unos días a tu granja. Con Eric. Lo suficiente para... ¿poder respirar? Tal vez allá podamos celebrar su cumpleaños.

Stan se quedó callado y quieto a la vez, aunque Kyle hablaba de que sería fácil y que sólo tendría que decirle a Eric para empacar lo necesario e irse.

— ¿Le has dicho al doctor de esta decisión? —preguntó el de cabello negro y ahora Kyle se quedó callado—. Amigo, a nosotros también nos dijeron de todo el asunto... Entiendo que estás pasando por algo muy difícil, pero...

— A la mierda con tu "pero" —interrumpió Kyle y lanzó una patada a la puerta, sólo para lastimarse el pie y soltar quejidos irregulares.

— ¡¿Qué pasó?! —repuso Stan de inmediato.

— ¡¿Qué te importa?! —gruñó Kyle pero apenas podía sostener la rabia, después le quedaba un tinte tembloroso en la voz—. Si no me vas a ayudar... Si tú... Carajo, Stan —soltó un suspiro de impotencia pura, seguido de sollozos, que interrumpían la voz de Stan—. Perdón, no, perdóname, por favor. Te estoy poniendo en una situación incómoda.

— Estoy saliendo, voy para allá —mencionó Stan con decisión.

— No. No te molestes. Yo... Ugh. Debes estar ocupado. Yo también lo estoy. Y estoy bien. Perdón —Kyle temblaba entre sus respuestas entrecortadas. En medio de esa sensación de inseguridad, colgó de una vez.

Se vio un momento al espejo del lavabo, pero actuó de inmediato cuando se estiró para refrescarse la cara. Una vez escuchó que eso era bueno para la ansiedad de Tweek, concentrarse en la sensación que sellaba el agua sobre su rostro. No se secó. Se concentró en eso y en respirar varias veces.

¿EL KYMAN ES REAL?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora