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Capítulo 85: Deja de pensar en tantas cosas indecentes

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Arte: yoquierodibujar 

Aclaración: De acuerdo con las reglas actuales de Wattpad, se afirma que todos los personajes (implicados en situaciones sentimentales y eróticas) tienen 18 años o más, son mayores de edad.


Eric estacionó el auto como Kyle se lo había indicado. Apagó el motor y disminuyó el ruido del estéreo para cambiarlo por el sonido suave de la ciudad. Había poco tráfico y parecía funcionar con la regularidad de un día entre semana. Ellos sólo eran dos chicos huyendo de clases hacia una ciudad extraña, pero eso no lo hacía sentirse extraño, eran los brazos abiertos de Kyle en su dirección.

Había esperado que el pelirrojo gritara molesto o saliera fúrico del auto. Ya lo había hecho antes y, en el fondo, esperaba ser rechazado de nuevo. De hecho sus palabras nunca terminaban de ser de completa aceptación, pero lo hacían sentirse de nuevo en la jugada.

Dudó por unos segundos antes de romper el espacio entre ellos y abrazarlo, aunque fuera en una posición incómoda, gracias al poco espacio que no les permitía acomodarse del todo bien.

Hace poco había descubierto que estar cerca de Kyle lo calmaba de una forma que no podía comprender. Quería enterrar la nariz en su cuello, perderse en ese aroma que le parecía tan familiar como placentero. ¿A esto se refería Craig? ¿Eso de ser "alfa"?

Kyle se sintió avergonzado en esos segundos vacíos que se estiraba hacia Eric, pero no se comparaba a tenerlo entre sus brazos. Ambos calzaban de una forma que sosegaba su misma respiración y lo hacía cerrar los ojos.

— Sé que no sabes lo que sientes —dijo Eric cerca de la sien ajena, aún sin soltarlo— y que ha sido un descubrimiento extraño para ti... Pero podemos intentarlo, salir de verdad, no fingir para dar un espectáculo —se separó lo suficiente para verlo a los ojos y acariciar su mejilla con suavidad—. Que sea algo real. Será como volver a iniciar, aunque nadie lo sepa. Quiero tener esa oportunidad de convencerte de que esto puede ser real.

Kyle dejó los brazos sobre Eric mientras escuchaba aquella propuesta, la única auténtica entre ese embrollo de negocios y accidentes, por lo menos desde su perspectiva. Ladeó su rostro por instinto hacia la mano que lo tocaba y se quedó pensando por un rato.

— ¿Y?, ¿qué dices, Kahl? ¿Quieres tener una cita conmigo? No abriré la puerta del auto para ti, pero prometo que será memorable —añadió con una sonrisa de lado que buscaba ser confiada, pero su corazón latía con tanta fuerza y rapidez contra su pecho ante la expectativa de la respuesta.

Frente a semejante sonrisa, Kyle desvió los ojos con un toque de seriedad a su expresión y se decidió a hablar—. Pero esto no cuenta como esa cita. Es una pausa, una tregua después de enterarnos de tanto y haber estado estresados, ¿bien? —asintió y buscó recuperar el escaso espacio dentro del auto.

Se cruzó de brazos y devolvió la atención al rostro del castaño—. También quiero tener una cita contigo en forma, sin que intervenga todo lo que ha pasado. Seremos dos personas teniendo una cita — ¿por qué no podía dejar de decirlo?—. Una primera cita casual... normal.

Eric se quedó viendo al otro que repetía constantemente lo de tener una cita y no podía evitar que su sonrisa fuera enorme ante tal aceptación. Volvió a recargarse contra su asiento y suspiró, más tranquilo por el desenlace de aquellos acontecimientos. Había estado tan preocupado de que Kyle lo dejara durante los últimos meses. Ahora podía permitirse respirar con algo de esperanza real.

Cuando Kyle advirtió la expresión de genuina alegría en Eric, tuvo que enfurruñarse aún más en su lugar y pretender que dirigía la atención a otra cosa, sólo para no sentir el impulso de emocionarse por algo que todavía ni pasaba. Era absurdo, en realidad, y aun así apenas podía disimular.

¿EL KYMAN ES REAL?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora