Capítulo 132: Ups

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Arte: yoquierodibujar

Aclaración: De acuerdo con las reglas actuales de Wattpad, se afirma que todos los personajes (implicados en situaciones sentimentales y eróticas) tienen 18 años o más, son mayores de edad.


La poca imaginación de Kenny y la venta al azar de almas de Kyle no se comparaba a conocer a Damien y saber darle lo que quería. El pelirrojo estaba al tanto de ese intercambio, pero sus manos insistían en irse sobre Eric como enredaderas.

Se sentía inseguro, pero sobre ello con un deseo casi animal de separar a ese tipo que no dudaba mostrar interés en su novio, aun sabiendo que era suyo, aun cuando los vio... "así", quién sabe cuántas veces. Seguro si tuviera un poquito más de conciencia le daría mucha vergüenza mostrar sus celos y su posesividad ante un extraño. Seguro ya se habría alejado de la situación, porque no era como que su problema. Pero Eric estaba ahí. De alguna forma venían juntos ya, en un paquete que en otras circunstancias sería muy tóxico.

La última pregunta de Eric hace que la atención vaya a la mueca de Damien. Kyle tiene el deseo número 574739 de pegarle, ahora porque parecía que sólo les estaba haciendo perder el tiempo. Pero antes de que quisiera manifestarlo, Damien desapareció.

La salida de Damien había sido tan abrupta como su llegada. Para Eric no era nuevo, sólo cansado y un completo fastidio. Sabía que el maldito idiota amaba quedarse con la última palabra.

Los chicos lo buscan a su alrededor con duda y el pelirrojo libera un poco a su pareja. El espacio personal es valioso cuando empieza a sentir que los bebés están bailando y empujando todo en su interior.

—... ¿Y entonces sí podía o no? —Stan reiteró confundido tras unos momentos del silencio que se había instalado.

Kenny, quien antes miraba al lugar donde Damien se había desvanecido, ahora resoplaba y sólo iba de nuevo a sentarse al lado de Stan, recostándose un poco en la mesa.

— Su papá era más cool. Todavía recuerdo cuando me explicó sobre las adicciones... —opinó Stan y se inclinó hacia su rubio para preguntarle algo que parecía ser dicho sólo para él.

Kyle empezaba a considerar que quizá deberían dejarlos a solas...

Por su parte, Eric no había tenido tiempo ni siquiera de pensar que necesitaban otras alternativas cuando el demonio ya estaba de vuelta saliendo de un maldito ojo en la pared.

Esta cosa se abrió en la parte central de una pared y se escucharon gritos hasta que Damien surgió de ahí, como si fuera una puerta normal. Luego esa cosa se disolvió, hasta dar la impresión de que sólo había sido una jodida pesadilla.

— A alguien le encanta el drama —comentó Kyle por lo bajo, rodando los ojos.

— No más que a ti —respondió Damien cuando iba de paso, luego se quedó frente a Kenny y Stan—. ¿Para qué quieres dejar de ser inmortal? —se dirigió al rubio sin dejar de lado su tono de fastidio, con apenas un toque de aburrimiento.

Kenny alzó la cara de la mesa, se fijó en el demonio y luego bajó la mirada—... No soy realmente inmortal, ya lo dijo Cartman. Esto es una maldición... Está bien para mí, estoy acostumbrado a toda esa mierda, pero no puedo condenar a Stan a esto... Aunque tampoco quiero dejarlo ir... —Ante la sinceridad seria del rubio, Stan estaba todo emocionado y sonriente, mientras que Damien arrugaba la cara, como si tuviera algo amargo en la boca.

— No te pedí que me contaras tu vida. Todavía te odio —dijo el demonio.

— Está bien... —Kenny se encogió de hombros con resignación.

¿EL KYMAN ES REAL?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora