Capítulo 4

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Aroma a Jazmín

[ Keith ]

Sostengo en mis manos una vieja fotografía familiar, desgastada por el tiempo y llena de recuerdos. La sonrisa de mi madre en aquella imagen es tan hermosa y genuina que me duele el corazón al verla. Sus ojos de color violeta, que siempre me parecieron un rasgo mágico, brillan con una luz que ilumina la fotografía. La extraño y nunca dejaré de hacerlo; simplemente he aprendido a vivir con el dolor de su pérdida, un peso que cargo conmigo desde que se fue.

Soy un hombre lobo, un alfa dominante con una fuerza y una autoridad que pocos pueden igualar. Sin embargo, mi posición en la familia no es la que se esperaría de un hijo menor. Mis dos hermanos mayores nacieron siendo betas, mientras que yo, el más joven, heredé la poderosa sangre alfa de nuestro padre. Esta anomalía siempre ha generado tensiones en nuestra familia, pero nada se compara con lo que sucedió después de la muerte de mi madre.

Todo se desmoronó cuando ella se fue. Mi padre, desesperado por encontrar consuelo y estabilidad para la manada, se volvió a casar con una mujer que resultó ser una maldita bruja. Ambiciosa, manipuladora y cruel, ella ha convertido nuestra casa en un infierno. Su presencia es un recordatorio constante de que nada volverá a ser como antes.

A pesar de todo, tengo un objetivo claro: terminar el último año escolar y escapar de Greenwich. Para mí, la universidad será un refugio, un escape de la realidad que me espera. No quiero ser el sucesor de mi padre, no quiero ser el alfa de la manada. La idea de cargar con el peso de la responsabilidad y la autoridad me agobia. Sin embargo, sé que no tengo otra opción. Mi destino está sellado, y pronto tendré que enfrentar la realidad de mi posición y las expectativas que conlleva.

La fotografía de mi madre sigue en mis manos, y puedo sentir su presencia en este momento. Me pregunto qué habría hecho ella si estuviera aquí. ¿Me habría aconsejado sobre cómo manejar la tensa relación que tengo con mi padre? ¿Me habría enseñado a encontrar la fuerza para liderar la manada? Aunque ya no está conmigo, su recuerdo me impulsa a seguir adelante, a encontrar una manera de sobrevivir en este mundo que parece estar en contra mía.

Con un suspiro, guardo la fotografía y me preparo para enfrentar lo que venga. La universidad puede ser mi escape, pero también es un paso hacia la inevitable realidad de mi futuro.

Nací con esta maldición de ser un lobo alfa y debo aceptarla.

Mi presencia parece generar un aura de temor en aquellos que me rodean. Mi personalidad, lejos de ser cálida y acogedora, puede ser intimidante y, en ocasiones, incluso abrasiva. Mi estatura, que supera los 1.94 metros, parece proyectar una sombra sobre los demás, haciéndolos sentir pequeños e insignificantes.

Mi temperamento es volátil, y puedo pasar de la calma a la ira en un abrir y cerrar de ojos. La paciencia no es una virtud que posea, y cuando las cosas no salen como quiero, puedo ser agresivo y violento. La gente a mi alrededor suele caminar con cuidado, temiendo decir o hacer algo que pueda desencadenar mi ira. Algunos me evitan directamente, mientras que otros tratan de aplacarme con sonrisas y palabras amables. Pero yo sé que, en el fondo, me temen.

No siempre he sido así. Hubo un tiempo en que era diferente, más tranquilo y más paciente. Pero la vida me ha enseñado a ser duro, a no mostrar debilidad. Y ahora, esa dureza es parte de mí, una parte que no sé si puedo cambiar.

Soy el rey del instituto, el capitán del equipo de fútbol, el chico popular que todos quieren conocer. Mi sonrisa encantadora y mi mirada penetrante hacen que las chicas se derritan y los chicos me admiren. Pero detrás de esta fachada de perfección, se esconde una personalidad fría y calculadora. Me gusta controlar y manipular a los demás, hacer que hagan lo que yo quiero sin que se den cuenta.

No tengo piedad con aquellos que se meten en mi camino o intentan lastimar a alguien importante para mí. Si alguien se atreve a desafiarme, no dudo en destruirlo. Mi reputación es implacable, y todos saben que no se puede jugar con fuego sin quemarse. Si quieres ser mi amigo, serás tratado con amabilidad y respeto. Pero si provocas al demonio que hay en mí, obtendrás lo peor de mí.

Beautiful PainDonde viven las historias. Descúbrelo ahora