La página de chismes que cambió mi vida
[Kelly]
Desperté con un horrible dolor de cabeza, sintiendo como si mi cerebro estuviera a punto de estallar. La luz del sol que se filtraba por la ventana era demasiado intensa, y me hizo cerrar los ojos con fuerza. Me llevé la mano a la frente, tratando de masajear el dolor que parecía haberse instalado allí de forma permanente. Era la primera vez que tenía resaca por beber demasiado, y no sabía cómo manejar los síntomas.
Me senté en la cama, tratando de recordar todo lo que había sucedido la noche anterior. La fiesta, la música, las risas... y luego, el beso. El beso que compartí con Keith que me había dejado sin aliento y con una sensación de confusión. Esa misma noche Ian me había presentado oficialmente a su nueva novia, y yo había fingido una sonrisa y felicidad por él. Pero la verdad era que me había sentido como si me hubieran golpeado en el estómago.
No pensé que fueran a formalizar tan pronto, y mucho menos que me fuera a doler tanto. Años atrás, había aprendido a fingir que estaba bien, a sonreír y a ser feliz por él. Pero la verdad era que todavía me afectaba. Me sentía patética por no haber podido superar mis sentimientos por él, por no haber podido dejar de lado el dolor que me causaba verlo con otra persona.
Al recordar todas las cosas que sucedieron anoche, me sentí avergonzada. Cuando Keith me besó en su club, fue como si mi maldito cerebro se desconectara de mi cuerpo, y todo pensamiento racional desapareció de mi sistema. Simplemente mis pensamientos no se ponían de acuerdo con mi cuerpo. Me sentí como si hubiera perdido el control, como si hubiera sido arrastrada por una ola de emociones que no podía controlar.
Cuando nos encontrábamos en aquel club nocturno, olvide que es un idiota con mal carácter la mayor parte del tiempo. Por primera vez desde que lo conozco, él me agrado. Debo olvidarme del asunto porque no se puede volver a repetir, me niego a ser parte de su estúpida lista de conquistas.
Me levanté de mi cama, estirándome y bostezando para sacudir el sueño. Después de un rápido baño, me dirigí a mi armario para buscar algo que ponerme. Escogí un pantalón de color gris que se ajustaba perfectamente a mis piernas, y una camiseta de color negro que dejaba mi vientre descubierto, dándole un toque de estilo a mi outfit. También busqué ropa interior cómoda y mis zapatillas favoritas de color gris, que eran perfectas para un día relajado.
Una vez que terminé de vestirme, me dirigí al baño para secar y peinar mi cabello. Lo dejé suelto para que se terminara de secar al aire, dándole un aspecto natural y despeinado. Después de eso, busqué mi celular y lo encontré sobre mi velador, donde mi hermano probablemente lo había dejado cargando. Lo desbloquee y miré la hora, y me alegró ver que aún no era medio día. Guardé mi teléfono en uno de los bolsillos de mi pantalón y salí de mi cuarto.
Mientras caminaba por los pasillos hacia las escaleras, comencé a bajar los peldaños con cuidado, sintiendo el crujido de las escaleras bajo mis pies. De repente, mi estómago comenzó a emitir ruidos, y me di cuenta de que tenía hambre. Ahora que lo pensaba, no había comido nada desde ayer, y mi cuerpo ya me estaba exigiendo comida. Me pregunté qué habría preparado mi madre para comer, o si tendría que prepararme algo yo mismo. La idea de comida me hizo acelerar el paso, ansiosa por llegar a la cocina y satisfacer mi hambre.
Iba a ir directamente a la cocina cuando escuche voces en la sala principal de la casa, cambie la dirección de mis pasos y fui hacia el salón, mis padres se encontraban en casa, genial eso significa tarde de películas y juegos.
—Buenos días, familia— saludé animadamente ingresando a la sala.
—Buenos días, princesa—respondió mi hermano sin apartar la mirada de la televisión.
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Beautiful Pain
WerewolfElla espera que el cambio de escenario le permita cerrar el capítulo de su vida que ha estado dominado por su amor no correspondido. Pero lo que ella no espera es que en su regreso a la ciudad conozca a un chico lobo llamativo y misterioso. Un chi...
