Recuerdos perdidos
[Kelly]
Me encuentro en medio de un bosque, caminando por un camino lleno de piedras que crujen bajo mis pies. Fruncí mi ceño, intentando recordar cómo había llegado allí. La vegetación es densa y el aire está lleno de sonidos de pájaros y hojas susurrando en el viento. De repente, veo pasar corriendo a una pequeña niña enfrente de mí. Lleva un vestido de color blanco que brilla bajo la luz del sol que se filtra a través de los árboles, y su cabello largo y rizado es tan rubio que parece dorado. La pequeña niña soy yo.
Me quedo paralizado, sorprendida por la visión. Es un recuerdo de cuando era una niña. La pequeña se pierde en lo profundo del bosque, y automáticamente sigo mis propios pasos. Me siento como si estuviera observando a alguien más. En qué momento había crecido tanto. El tiempo avanza rápido.
Mi versión más pequeña corre persiguiendo una brillante y pequeña luz que baila entre los árboles. Aquello me produce bastante curiosidad. ¿Qué es lo que está persiguiendo? ¿Por qué está tan emocionada? Me acerco un poco más, intentando no perder de vista a la pequeña. Ella se detiene un momento, mira hacia atrás y sonríe. Por un instante, creo ver un destello de felicidad en sus ojos.
—¡Hada!, ¡Un hada!—grité de pronto.
Yo me encontraba fascinada por la luz que emitía aquella extraña criatura. La luz era hipnótica, parecía tener un poder mágico que me atraía hacia ella. De pronto, la pequeña luz se detuvo en medio del bosque. Se acercó a mí, volando a mi alrededor, esparciendo una pequeña cantidad de polvo dorado en el ambiente. El polvo brillaba en la luz del sol, creando un efecto mágico que me hizo sentir como si estuviera en un mundo de fantasía. Esto hizo que yo estornudara al mismo tiempo que la niña, un estornudo sincronizado que me hizo reír.
En ese mismo instante, el sonido de una rama seca quebrándose se escuchó justo detrás de nosotras. La niña no le prestó atención al ruido en un principio, continuó persiguiendo al insecto con una determinación que me hizo sonreír. Pero yo sí volteé de inmediato, mi corazón comenzó a latir un poco más rápido. Grande fue mi sorpresa al mirar a un pequeño lobo, de pelaje blanco con una combinación entre gris y café claro, con unos preciosos ojos dorados que parecían brillar en la luz del sol.
Mi yo del pasado se giró cuando sintió al animal gruñir, y por un momento, nos quedamos congeladas, mirando al lobo con una mezcla de miedo y curiosidad. El lobo parecía estar estudiándonos. Sus ojos dorados fijos en nosotras con una intensidad que me hizo sentir como si estuviera viendo algo más allá de lo que parecía. La niña se acercó un poco más al lobo, lentamente, como si estuviera tratando de no asustarlo.
¿De verdad esto era un sueño?.
¿O un recuerdo de cuando era una niña?.
Era una niña curiosa y para nada asustadiza, con una inocencia y una valentía que solo la infancia puede proporcionar. Si se tratara de mi versión adulta, en estos momentos me estaría cagando del miedo, un lobo es un animal salvaje, te puede atacar en cualquier momento. Pero la niña que era yo en ese momento no parecía tener miedo alguno. En lugar de eso, observaba al cachorro de forma curiosa, con una mezcla de fascinación y admiración.
Estoy nerviosa por lo que vaya a suceder.
—Perrito... perrito. Ven aquí, acércate a mí. No voy a lastimarte— mencioné de pronto con voz dulce, sonriendo.
¿Siempre he sido así de tierna y confiada?.
No me extraña que mis padres decidieran mudarse a otra ciudad, si me escapaba de casa y sucedían este tipo de cosas, si fuera mi propia madre también me hubiera ido lejos.
ESTÁS LEYENDO
Beautiful Pain
Hombres LoboElla espera que el cambio de escenario le permita cerrar el capítulo de su vida que ha estado dominado por su amor no correspondido. Pero lo que ella no espera es que en su regreso a la ciudad conozca a un chico lobo llamativo y misterioso. Un chi...
