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arrancarmelo.

Autor's pov.

El partido estaba a punto de empezar, los corazones argentinos latían con fuerza esperando a que finalmente se les de esa victoria por la cual esperaron muchísimo tiempo, el 2014 les había dejado un amargo sabor en la boca y este 2022 tenían las esperanzas en el pecho que no dejaba dormir a nadie. Eva espectaba desde el primer piso de la tribuna junto a Benjamin y las chicas, Olivia gritaba con fuerza en busca de su padre que aún no entraba a la cancha.

Los nervios recorrían las venas de todos los argentinos presentes en la cancha. ¿Cómo van a convencerme de que la magia no existe?, era la frase que se apoderaba de cada quien que miraba a la hinchada argentina, sonó aquel silbato que dejó paralizada a todas las tribunas, los jugadores salieron con el pecho inflado demostrando no tener miedo a lo que les preparaba el futuro. La mente de Enzo se mantenía en blanco, a lo lejos pudo ver a su hija y a su mujer alentar por él con todo su corazón, al verlas se llenó de alegría y cantó el himno nacional como si su vida fuera a depender de ese partido, estaba seguro que dejaría el corazón en la cancha.

Eva sintió una emoción gigante al ver como su hermano y su marido jugaban su primera final en un mundial, estaba más nerviosa que ellos y ni siquiera estaba jugando en la cancha, vio como todos se dirigieron a sus posiciones y en su mente sentía aquel teclado que había escuchado en el recital de Harry Styles, "Love of my life"... El famoso silbato sonó dando por comenzado el partido, el corazón y los gritos de todos los argentinos eran latentes.

Las canciones eran cantadas a todo pulmón y Eva cantaba por el amor a su país, a su selección, a su marido y a todos los argentinos que esperaban la victoria de este día. Sabía que sería un día recordado por muchos y por eso ella prefería guardarlo en su mente por siempre. La emoción por ver a Messi jugar en la cancha y ver a su marido poner su corazón en ese lugar que era como su segunda casa.

Todos estaban bastantes nerviosos por el partido que en cuanto menos se lo esperaron, gol de Messi en penal.

—¡Gol, gol Oli! — Gritó ella de tal forma que parecía quedarse sin voz al primer gol. Saltó en el lugar con la beba que también sonreía contenta por el golazo metido. — ¡Muchaaachos!

La rubia cantaba a todo pulmón y veía como su morocho disfrutaba de estar en la cancha aunque fuera un momento decisivo. Poco minutos después, la vida nos regaló ese gol esperado dándonos la tranquilidad del 2-0 de Di María, la emoción se apoderó de Eva que casi se olvidó que llevaba a otra criatura dentro de ella.

Los argentinos se sentían tranquilos y comenzaron a alentar a todo pulmón para los jugadores, hoy se dejaba la camiseta en la cancha además del corazón. El segundo tiempo comenzó dándonos la sorpresa de que Mbappé metió dos goles de pura sorpresa.

—¡La concha bien de tu hermana puta Mbappé! — Gritó la rubia sin pudor y llena de bronca por el repentino cambio del contador.

—Boluda, ¿Cómo puede ser que siempre tengamos que sufrir? — Oriana echó leña al fuego sintiendo enojo. — ¡Poneme al chico Scaloni!

Messi llegó al rescate metiendo un tercer gol que parecía darnos la victoria y la tranquilidad, pero nuevamente Mbappé mostró ser un buen jugador y el mejor de Francia metiendo un tercer gol dejándolo en empate. Las tres chicas se comían las uñas de sus manos intentando manejar la ansiedad que se sentía en el partido, el público argentino estaba en la misma situación sin entender como en dos minutos el partido se había dado vuelta.

Un jugador francés llevaba la pelota pasando por varios de los chicos y justo El Dibu demostró ser el mejor arquero del mundo tapando lo que iba a ser un gol. El corazón de los argentinos se detuvo ante ese momento y se agradeció al arquero que había recibido varias críticas durante el mundial.

𝗦𝗜𝗡𝗚𝗟𝗘 | 𝙚𝙣𝙯𝙤 𝙛𝙚𝙧𝙣𝙖𝙣𝙙𝙚𝙯 ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora