Tom's point of view.
— Buenos días, Tom —me saludó Jenny desde su pequeña mesa a poca distancia de mi despacho. Le sonreí con educación y continué caminando, pero al oír su voz de nuevo, me detuve— Ehm.., ¿sigue en pie lo de esta tarde?
Mierda, es verdad. Había quedado con ella en tomar un café. Asentí girando mi cabeza para poder verla acompañado de una sonrisa por compromiso.
Ahora sí, entré en mi despacho y dejé mis cosas sobre la mesa, sentándome en la silla tras mi escritorio. Hoy sería un día largo. Cierto es que no me apetecía absolutamente nada el hecho de quedar con Jenny. No por nada, sino porque realmente no me sentía atraído y no quería que pensase de esta tarde como algo más. Ella misma dijo que sería un plan de amigos, pero, ¿quién sabe? Igual tenía otros planes de los que yo no sabía nada.
Los papeles que debía organizar no tardarían en llegar. Necesitaba otro café. Anoche había dormido extremadamente mal. Normalmente duermo bien, las horas reglamentarias para tener un buen descanso. Sin embargo, hoy no ha sido el caso. Había algo en mi que no me dejaba conciliar el sueño, como una extraña sensación. ¿Nervios? No lo sé, no hay nada que me provoque nervios. Era absurdo. La sensación no se iba, sino que a medida que pasaba el rato, aumentaba.
Pasará pronto.
— ¡Tom Kaulitz! —exclamó mi jefe, entrando en mi despacho. Sonreí amplio y me levanté, dispuesto a darle un apretón de manos. Era bueno tener en cuenta que teníamos buena relación más allá del trabajo, era un buen hombre— Esta tarde juega el Bayern, ¿vendrás al bar de siempre?
Alguna que otra vez iba con los del trabajo a ver fútbol. Era mi momento de relajación máxima en el que apenas pensaba en otra cosa que no fuera divertirme y disfrutar de un buen partido.
— Qué va, no puedo —dije. Frunció el ceño y me miró confuso. Yo jamás me pierdo un partido— Voy a salir a tomar algo con Jenny.
— Oh, la secretaria —respondió con una sonrisa ladead. Sus manos descansaron en los bolsillos de su pantalón de traje— Ya veo, ¿piensas follártela?
No.
— No —carcajeé, negando con la cabeza— Solo en plan amigos. No tengo intención de liarme con nadie del trabajo.
Ni nadie, en general. Necesitaba ese descanso del mundo de las mujeres. Un descanso de pensar en Lucy.
— No seas aburrido, Tom —bromeó, acercándose a mí para darme una palmada en el brazo— Aprovéchalo. Es una mujer atractiva.
¿Lo era?
— Lo pensaré —mentí, asintiendo levemente. Dio un pequeño grito a modo de celebración, haciéndome reír— Disfrutad sin mí.
— Lo haremos, Kaulitz —exclamó saliendo de mi despacho, dejándome solo de un momento a otro.
No pensaba follarme a Jenny, ni aunque me pagasen por ello.
Las horas pasaban y la montaña de papeles en mi mesa iba en aumento. No era un trabajo que me encantase, pero tenía buena relación con mis compañeros y era un buen sueldo. Mejor incluso que el que ganaba en Estados Unidos.
Pronto llegó el final de mi jornada. Miré el reloj, las tres y media. Necesitaba comer algo. Normalmente, me llevaba algo rápido que comer al trabajo, pero esta mañana se me había olvidado por completo. Lo que os dije, hoy no estaba en mi "top game"
— Tom, ¿te apetece que vayamos a comer juntos? Me he dado cuenta de que no traes nada, y yo tampoco —me sorprendió Jenny entrando en mi despacho. Había estado tan centrado en el papeleo, que no la había oído entrar.
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STEPFATHER (TOM KAULITZ)
Fiksi PenggemarSu padrastro y siete años mayor que ella, ese es Tom Kaulitz, el nuevo marido de su madre. Aunque eso no será mucho impedimento para la joven de veintidós años, Lucy Smith.
