—Buenos días, mi niña—saludé a mi hija de dos meses, quien se había despertado extremadamente temprano esta vez. Sus ojitos me miraban, como si tratase de analizar todo lo que hacía. Dos esferas verdes y grandes, con largas pestañas.
Eran las cinco de la mañana.., y no habíamos conseguido dormirla hasta cerca de las dos. Tom se había despertado también, a la par que yo —y gracias a los llantos de Emma— y se ocupaba de preparar un desayuno para los tres.
Su llanto había cesado ahora que la había cogido y le cantaba por lo bajo una canción cualquiera. Sus manitas estaban posadas en mi pecho —algo descubierto—, al igual que sus pequeños —pero mullidos— labios. Sonreí sintiendo la felicidad llenarme el corazón y el alma.., tener a Emma había sido sin duda, lo mejor que me había pasado hasta la fecha.
Por supuesto, lo segundo era el haberme casado con Tom Kaulitz. Podrían pasar años y seguiría nerviosa minutos antes de verle entrar por la puerta. Su presencia me seguía imponiendo, siendo abrumador a veces. Esa sonrisa.., no podía evitarlo, estaba bajo su total control.
Caminé hasta la cocina y ahí pude ver al que ahora era mi marido y el padre de mi hija hacer tostadas y cortar fruta para ponerla en un bol. Plátano y manzana, las únicas dos frutas que toleraba y me gustaban.
—Buenos días—exclamó con una sonrisa al notar que Emma y yo estábamos allí de pie junto a él. Me agarró de la cintura y me besó en los labios, aplastándolos con los suyos y haciéndome reír—Buenos días a ti también, preciosa.
La pequeña le miraba sin decir nada —obviamente, tan solo tiene dos meses— pero con la boca ligeramente abierta, soltando pequeños ruidos sin sentido. Balbuceando.
—Ha salido a ti, por eso es tan guapa—comentó alejándose para continuar preparando el desayuno.
—Tom, ¿acaso te estás llamando feo?—levanté una ceja en lo que mecía a Emma, quién parecía estar bien despierta y se removía mucho en mis brazos.
Tom siendo feo era casi igual de imposible que tocar el sol.
—tras su silencio, supe que lo decía de verdad—Tom Kaulitz, no salgo con feos y mucho menos tengo hijos con ellos, ¿entiendes?
—Por lo que tengo entendido, tu antiguo novio lo era—me sorprendía que dijese eso, hacía demasiado tiempo que nadie me hablaba de Ethan—Pero sí que reconozco que soy mejor partido.
Rodé los ojos divertida y me abrí la camisa que usaba para dormir y dejar que Emma chupase de mis pezones en busca de su desayuno. Tom la miraba divertido y es que aún no nos habíamos acostumbrado a que mis pezones no solo se usasen para cuando mi marido quería jugar con ellos.
—En eso ha salido a mi.
—no pude evitar reír profundamente al oír las palabras de Tom.., y es que iba en serio. Negué con la cabeza en lo que de repente, encogí el rostro con dolor. Dar el pecho no era precisamente un paseo por la pradera—Ouch.., Emma, mi vida, cuidado.
Y como no me entendía, seguiría haciéndome daño si tenía que hacerlo.
—Cuando lo hago yo, te gusta—miré a Tom con ambas cejas elevadas, sorprendida por su audacia a pesar de estar acostumbrada.
—Me gusta tanto que mira lo que hemos creado—ambos miramos a Emma, absorta de todo mientras se enganchaba a mi pezon de manera bruta.
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STEPFATHER (TOM KAULITZ)
FanficSu padrastro y siete años mayor que ella, ese es Tom Kaulitz, el nuevo marido de su madre. Aunque eso no será mucho impedimento para la joven de veintidós años, Lucy Smith.
