—¡Seis meses!—exclamo, mirando el día rodeado varias veces en diferentes colores en el calendario—No me puedo creer que ha pasado tanto tiempo.
Tom me miró desde la cama, semidesnudo y con una sonrisa de oreja a oreja.
A ambos no hacía ilusión el haber llegado al sexto mes de embarazo. Tan solo quedaban tres meses y la bebé nacería.
Sí, la bebé.
Alrededor del cuarto mes, cuando ya pudimos saber el sexo, tanto Tom como yo nos negamos en un principio a saberlo, queriendo mantener el misterio y hacer una gran fiesta en la que todos —al igual que nosotros— descubriríamos el sexo. Sin embargo, ninguno de los dos pudimos aguantar y recurrimos a la doctora en la siguiente prueba de seguimiento para que nos lo dijese.
Una niña. De hecho, hasta habíamos escogido el nombre. Muchas veces, los padres tardan en ponerse de acuerdo en cuanto al nombre del bebé pero, no fue nuestro caso. Tras unas cuantas horas en las que leímos cientos y cientos de nombres, llegamos a la conclusión de que a los dos nos gustaba el mismo.
Emma.
Emma significaba universal. Y es que era algo que resonaba con nuestra familia.
Tom siendo alemán y yo siendo americana. Culturas distintas, mundos distintos y aún así hablamos el mismo idioma, el amor. Un amor como el que sentía por Tom solo se vive una vez y es el que todos en el mundo hablamos. Universal.
Pensamos en nombres específicamente alemanes o específicamente americanos pero.., no era justo para el otro. De esa forma, Emma pertenecía a ambos mundos.
—Casi parece ayer cuando apenas te hacía bulto la barriga—carcajeó Tom, agarrando mi mano y tirando de mi de nuevo a la cama. Me tumbé con cuidado, mientras que este me acariciaba la barriga por debajo de la camiseta ajustada—El tiempo pasa demasiado rápido.
Aún recuerdo nuestra luna de miel.., acabábamos de enterarnos que seríamos padres y en el hospital —donde no hablaban muy bien el inglés—, terminaron de asegurarse de que todo estaba bien, por lo que pudimos disfrutar de unas buenas vacaciones —aunque con alguna que otra restricción para la salud del bebé—.
—¿Preparado para dormir poco?—me burlé. Tom suspiró, aún con una sonrisa en el rostro—La vida de padres es dura.
—Y gratificante—contestó, acercándose a mi mejilla y dejando un sonoro beso—Aunque sí, vamos a dormir poco.
Cerré los ojos, sintiendo alivio en lo que Tom seguía acariciándome la barriga.
—Y follar, menos.
Abrí los ojos de golpe, clavándolos en los suyos con una mueca. Él alzó las cejas en lo que se encogía de hombros.
—No he dicho ninguna mentira—comentó entre leves risas.
Es cierto que debido al embarazo y el trabajo de Tom, apenas habíamos podido mantener relaciones. Ya hacía un mes desde la última y no iba a mentir, lo echaba de menos.
Sabía que ser padres haría que ciertas cosas pasasen a otro plano, como el sexo. No significaba que no pudiésemos hacer nada.., pero lo primero era la bebé y su bienestar.
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STEPFATHER (TOM KAULITZ)
FanficSu padrastro y siete años mayor que ella, ese es Tom Kaulitz, el nuevo marido de su madre. Aunque eso no será mucho impedimento para la joven de veintidós años, Lucy Smith.
