vol. 2 part 1

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Lucy's point of view.

2 años. Habían pasado dos jodidos años. Os estaréis preguntando dónde estoy o qué ha sido de mi. Bueno, siendo sincera, estos dos años han sido de los peores de mi vida. Perder a Tom dolió más de lo que esperaba, hasta el punto en el que dejé de tener pesadillas solo hace medio año. Durante los primeros meses me costó mucho salir de la habitación en la que vivía dentro del apartamento de Leo. Él me animaba a hacerlo cada día, pero siempre me negaba. Era difícil, puesto que lo único que quería era que todo fuese un sueño y Tom volviese a mi, a la vida que podríamos haber tenido después de la separación con mi madre.

Oh, mi madre. Gwen jamás volvió a contactar conmigo, ni siquiera en año nuevo. Leo, en un principio, iba a viajar a Los Angeles con sus padres para celebrarlo, pero al tenerme allí con él y sin ningún tipo de familia, decidió que sería buena idea celebrarlo los dos juntos, solos. Lejos de ser una terrible idea, fue divertido. Lo fue hasta que recordaba lo que me había sucedido, en lo que mi vida se había convertido. Lo tenía todo y ahora, no tenía nada.

Con respecto a Tom, tampoco hablamos después de esos últimos mensajes. Me había bloqueado en todas partes, haciéndome imposible el querer comunicarme con él. Al principio lo intentaba todo. Con el tiempo, dejé de hacerlo. El quiso terminarlo y así se quedará. Me dolió aceptarlo pero, así fue y así será. A veces le echaba de menos y no podía evitar llorar, pero Leo siempre estaba para limpiar mis lágrimas. ¿Quién iba a decir que en mes y medio, Tom se convertiría en el amor más fuerte y doloroso que había sentido nunca? Todo empezó como un juego, una provocación. Y ahora, era mi cárcel.

Tras año nuevo, cerca de febrero, decidí que era hora de construir mi vida de nuevo, desde los escombros. Empecé a salir más, a preocuparme por mi apariencia y sonreír, aunque fuese forzado al principio.

Eché currículum en varios lugares para empezar a ganar dinero. Leo estaba haciéndose cargo de todos los gastos y odiaba la idea, puesto que, aunque tuviese dinero de sobra para que ninguno trabajásemos, me sentía en deuda con él. En estos dos años, Leo ha jugado un papel fundamental en mi vida.

Afortunadamente, no tardé mucho en encontrar trabajo. Me llamaron de diversos sitios, la mayoría joyerías en las que necesitaban dependientas que se encargasen de lamerles el culo a todos los que entraban dispuestos a gastarse miles de dólares, o euros en este caso, en una pulsera de Cartier.

Aunque pareciera un sitio lujoso y donde se cobraba muy bien dinero, mi sueldo apenas sobrepasaba los novecientos. Leo no quería que pagase ningún tipo de alquiler, pero insistí, por lo que quinientos se iban en alquiler y quedaban cuatrocientos. Cuatrocientos que no eran para mí enteros, ya que había impuestos que pagar.

En resultado, el trabajo era una basura. No ganaba lo suficiente y necesitaba ahorrar para dejar de sentirme una mantenida en el apartamento de Leo. Le agradezco todo lo que ha hecho, pero es hora de que me cuide sola, de que deje de apoyarme de forma completa en los demás y me mantenga en pie por mi cuenta. Quiero decir, con veinticuatro años que tengo, es hora, ¿no?

Y ahí estaba yo, en el sofá del apartamento con una cerveza entre mis labios en lo que daba un sorbo, buscando trabajo. Bajaba y bajaba por la página web donde habían distintas ofertas de empleo. De repente, apareció una ante mi que llamó toda mi atención. ¿El único inconveniente? Era en Berlín, Alemania.

Esa ciudad me traía demasiados recuerdos.

La puerta del apartamento se abre, dejando pasar a Pierre y Leo, quienes entraban conversando y riendo.

Oh, Pierre. ¿Os acordáis? Nos conocimos en el aeropuerto de París el mismo día que toda mi vida se fue al traste. Poco después, Leo se lo encontró en lo que compraba en un supermercado y le invitó al apartamento para tomar algo. Allí nos encontramos de nuevo, solo que mis pintas eran horribles y nada me importaba. En vez de juzgar, lo comprendió y con el tiempo se convirtió en otro apoyo para mi.

STEPFATHER  (TOM KAULITZ)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora