"Capítulo 14"

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—¿Queda mucho para terminar? —pregunta Owen.

—Sólo terminar un par de cosas más, y ya puedes irte corriendo —murmura Briana—. No seas quejica, espera un momento más.

—Vale.

—Mucha prisa por irte, ¿no? —musita Jade, con una ceja alzada.

Owen le lanza una mirada reprobatoria —a la cual Jade se encoge de hombros—, y se quedan mirando fijamente sin algún tipo de disimulo.

Nos quedamos en silencio unos segundos; yo copiando mi partición del proyecto en un costado de la mesita de centro del salón, sentada en el suelo. Briana en la suya en otro de los lados de la misma mesita, también en el suelo. Lucas en su celular recostado al sofá. Owen y Jade fulminándose con la mirada cada uno en un sillón y Mark mirándolos a ellos atentamente en su pequeño debate de miradas para nada disimulado en uno de los sofás con sus brazos extendidos en el respaldo.

—Hace días que estaban de maravilla besándose en los pasillos. Algo les sucede —concluye Mark, alternando la mirada entre Owen y Jade.

La última suelta una pequeña risa.

—Vaya conclusión, genio. Nadie lo había descubierto.

—¿No nos dirán de qué se trata? ¿O al menos lo básico, para decidir de qué lado debemos estar?

—No —musitan a la vez, sin desviar la vista el uno del otro.

Suspiro.

Yo sé que están peleados; Jade me lo dijo ayer en la noche por una videollamada que hicimos por el hecho de que ella quería desahogarse. Sin embargo, no me ha dicho la razón. Solamente dijo "Owen y yo discutimos". Y ya. Más tarde la interrogo.

—Un poco más y... —dice Briana, todavía en su labor de copiar—. ¡terminé!

—Perfecto —suspira Owen, levantándose—. Vámonos. Los espero abajo, iré arrancando el coche.

—Owen —lo llama Jade.

—¿Qué? —él detiene sus pasos, llegando al pasillo.

—¿Podemos hablar?

—¿De qué?

—Ya lo sabes.

—No hay nada de qué hablar —dice con simpleza, metiendo las manos en los bolsillos.

—Al porche —ordena mi amiga, con una voz tan seria y demandante, que incluso a mí me entran ganas de acatar el mandato—. Ahora. 

Hunde sus cejas.

—¿Por qué tendría que...? —empieza, pero Jade lo interrumpe.

—¡Ya! —se exalta.

Owen se muestra sorprendido, sin embargo, cede; camina hacia el porche aún con sus manos en los bolsillos y sin mirar a nadie.

Un momento después, Jade lo sigue y cierra la puerta del porche trás de ella. Cambian hacia uno de los extremos donde no los podemos ver a través del cristal de la puerta.

—Bueno... —Mark rompe el silencio en el que nos sumimos—. Deberíamos irnos, ¿no? —pregunta a nadie en específico.

—Sí —musita Briana—. ¿Me llevas?

—Me queda de camino.

—Bien —mira a Lucas, el cual acaba de dejar su celular. Pero sospecho que lo observaba todo en silencio, por las miradas de reojo que dedicaba hacia la parejita—. ¿Vienes?

Lucas responde unos segundos después de pensárselo.

—Eh... No. Esperaré a Owen. Sabes que estamos en la misma residencia.

Un Error que volvería a cometerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora