"Capítulo 30"

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Sábado, 4 de junio. 11: 28 AM

—¿Qué quisieras hacer en el futuro, tras graduarte? —pregunta Matteo.

Doy un sorbo de mi bebida, terminando con el café, y dejo encima de la mesa de centro del salón la taza vacía, mientras con la otra mano rodeo la cintura de Nelly.

—Mmm... No lo sé, supongo que trabajar en alguna empresa. —reflexiono, pensativa—. Los graduados en relaciones públicas pueden encontrar empleo en diversas industrias, incluyendo agencias, empresas privadas, organizaciones, gobiernos y medios de comunicación. Las posiciones pueden variar desde asistente de relaciones públicas hasta director de comunicaciones o... gerente de marca, por ejemplo. Depende de la especialidad que estudies. —explico lo que me enseñó mi profesor de Eventos y Activaciones al principio del curso—. En mi caso, no me especializo en ninguna, así que estoy abierta a todo tipo de campos de la carrera.

—No te lo pregunté en su momento, porque no teníamos una relación muy cercana y no era de mi incumbencia, pero, ¿por qué escogiste esa carrera?  —curiosea, entrecerrando los ojos.

Suspiro y me reclino sobre el sofá. Acomodo mejor a Nelly en mis piernas, —que observa concentrada las caricaturas infantiles que descargué en mi móvil para ella—. y le presto total atención al chico sentado en el sillón frente a mi. Esa es una pregunta que incluso yo me hago diariamente.

—Verás... —empiezo—. Eh..., como ya debes saber, relaciones públicas, es, básicamente, una carrera como dice el nombre, para relacionarse. Tener más contacto con el entorno social. Como siempre había sido una chica introvertida y al entrar a la universidad quería cambiar eso, al no tener una noción clara de qué carrera escoger, tomé una que se relacionara directamente con la sociedad. No sé, para tener más contacto con mi ambiente, ¿entiendes lo que quiero decir? —él asiente—. La carrera de relaciones públicas es dinámica y multifacética, ideal para aquellos interesados en la comunicación, el marketing y la gestión de la reputación. Sinceramente, me da muy igual mientras no me vea afectada en el futuro, económicamente hablando.

—¿Y no te gustaría estudiar algo que te apasione?

Me lo pienso unos segundos.

—Ya me acostumbré a esta carrera, así que lo dejaré así. De todas maneras, no tengo algo... que me apasione en lo que podría centrarme. Y estoy bastante de acuerdo con mi elección. Siento que estoy como en un término medio; ni triste ni feliz. Simplemente satisfecha.

—Mmm... —procesa la información.

—¿Y tú qué quisieras hacer después de graduarte? —cuestiono yo esta vez, después de unos segundos de silencio—. Ya estás en el último año, solamente quedan unos meses para acabar el curso. De hecho, solo faltan dos, ¿no?

Él asiente.

—Sí, bueno... Te voy a contar, pero no te rías. —me advierte, sonrojado y nervioso. Asiento, divertida—. Quisiera tener mi propia galería de arte. —suelta—. Con cuadros míos por todos lados y en todas las paredes. —se emociona y le brillan los ojos—. Quiero que todos me conozcan porque yo me esforcé para que así fuera, ¿sabes? Ser conocido, no por ser un Brooks, ni por mi padre, sino por mi talento.

Sonrío, orgullosa.

—No esperaba menos de ti. —comento—. Estoy segura de que lo lograrás.

—También quiero que muchos artistas vengan a mi galería para exponer sus cuadros, y así conocer nuevos talentos. —continúa—. Que sea un lugar enorme, lleno de personas que al pasar me digan "Buenos días, jefe", y me miren con admiración y respeto. Que me feliciten por hacer un buen trabajo, hacer muchas exposiciones, conferencias, eventos, entrevistas, expandirme tanto como pueda en el campo del arte... ¡Dios! —exclama efusivo—. Sería maravilloso, ¿no?

Un Error que volvería a cometerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora