El Omega rubio camino hasta llegar a la mesa donde estaba sentado ese mariachi que a diario lo veía cenando con sana, su compañera, otra mesera, una Omega.
Pero esta vez el alfa estaba solo, Jimin tenía demasiada curiosidad por ese mariachi, siempre...
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Sana estaba muy sonriente, pero Jimin no.
-¿vas a ir?- pregunto recargando sé en la barra, Jimin la miro unos segundos
-te veo allá- sonrió el Omega, aún faltaba una hora para salir, así que podía quitarse a sana de encima.
-no vas a ir, mejor dile a Aída que te deje salir ya- san hizo puchero y se cruzó de brazos.
-si voy a ir- mintió el Omega.
-entonces te espero allá, Yoongi se fue, ¿no?- Jimin asintió sin querer contestar.
-nos vemos allá, ve tranquila- sana no le creyó, pero como Yoongi no estaba, tal vez el Omega sí iría.
-nos vemos entonces- sana se dio la vuelta y desapareció por el pasillo que llevaba a la salida.
Jimin suspiró aliviado, sana podía ser terca a veces, agradecía que hoy no, el Omega fue al baño, ya no había tantos clientes, no llegaban nuevos.
Entro y se sentó en el lavamanos doble, y tomó su celular tenía mensajes de Yoongi.
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El celular de Jimin sonó el vídeo llamada, el Omega acepto la video llamada, estaba feliz de poder ver a Yoongi, aunque sea por la pantalla del celular.
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Se sentía exagerado, apenas había pasado dos horas, y ya lo extrañaba, ambos sonrieron como bobos por la llamada.
-¿estás en el baño?- preguntó el Alfa al ver el espejo a espaldas del Omega.