El Omega rubio camino hasta llegar a la mesa donde estaba sentado ese mariachi que a diario lo veía cenando con sana, su compañera, otra mesera, una Omega.
Pero esta vez el alfa estaba solo, Jimin tenía demasiada curiosidad por ese mariachi, siempre...
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El fin de semana, de nuevo era como antes de sus vacaciones, Yoongi debía ir temprano a casa.
El alfa iba por Jimin al restaurante en la hora de salida, estaban un rato en el auto platicando sobre el trabajo, y Jimin salía del auto, para ir a descansar, solo olaticaban maximo 10 minutos.
Yoongi pudo ver qué el omega estaba diferente, antes pedía por mimos, ahora le daba un beso, un abrazo después de llegar al domicilio del omega, y bajaba del auto para ir a su departamento.
Ya no lo invitaba a pasar, lo entendía, claro que lo hacía, Jimin le estaba dando el tiempo que pidió, pero aun así no dejaba de doler.
Ellos no vivían así, ellos se veían diario, nunca olvidaría a Jimin esperándolo en su auto para qué se terminarán sus clases, extrañaba todo lo que hacían juntos, y sabía que Jimin también.
Yoongi encendió el auto para irse, Jimin no había volteado hacia atrás para despedirse como antes, le dolía estar en esa situación, y sabía que al Omega también.
Condujo solo unas cuadras, y detuvo el auto, quería gritar, quería tener una barita mágica y arreglar todo, nunca imaginó que hoseok le daría tanta importancia, hoseok nunca le daba importancia a sus cosas.
Claro que quería ver a hoseok bien, por qué si él está a bien, su cachorro estaba bien, pero también quería ver a Jimin feliz, quería regresar a lo de antes.
Pero él ya tenía un plan en mente, y esperaba que Jimin estuviera de acuerdo, así que en ese mismo instante le mando un mensaje al Omega Rubio, sabía que aún no se dormiría.
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Suspiró al ver qué aparecía en visto, pero Jimin no contesto, su corazón se apretó, no quería ser el dolor de Jimin, pero no quería dejarlo, no podía, no lo haría.
Encendió de nuevo el auto y manejo a su departamento, mientras el teléfono en su chaqueta vibraba, sabía que era hoseok, pero no tenía ánimos de pelear.
Tomo un baño antes de acostarse, como lo hacía después de llegar de estar con Jimin, para no perder la costumbre, aunque el Omega apenas y lo había tocado está noche.