El Omega rubio camino hasta llegar a la mesa donde estaba sentado ese mariachi que a diario lo veía cenando con sana, su compañera, otra mesera, una Omega.
Pero esta vez el alfa estaba solo, Jimin tenía demasiada curiosidad por ese mariachi, siempre...
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Yoongi llegó al departamento de Jimin, un lunes por la mañana, no había clases esos días, se habían cancelado, por una semana.
Hoseok se había ido junto con woozy de vacaciones, con su cuñada, El Alfa tenía dos semanas de vacaciones, estaria completamente con Jimin, y sabía que el omega no tenía trabajo hasta el jueves, así que tenían tres días, para pasar todo el día juntos.
Yoongi se sentía muy emocionado, feliz, tanto que un día antes se había ido a cortarse el cabello, compró algunas cosas que podrían utilizar estos días, hizo su maleta y la echó a su carro.
Estaba Claro que él tenía trabajo esa noche, ya que era 12 de diciembre, y los mariachis eran contratados para ir a cantar a las iglesias, por el día de la virgen de Guadalupe.
Sabía que Jimin disfrutaba de ir con él a sus eventos, y él disfrutaba de verlo disfrutar cuando cantaba para él, porque aunque él estuviera contratado por alguien más para cantar, sus canciones siempre eran para él.
Tocó el timbre, no quería hacerle una llamada, así que cuando abrió la puerta, puedo ver la sorpresa en la cara del Omega, pero rápidamente Jimin salto a sus brazos, el fin de semana no se habían podido ver más que para llevar al Omega a su casa.
El Omega apretó sus brazos en el cuello del alfa, yoongi apretó sus brazos alrededor de la cintura del Omega, lo había necesitado demasiado, extrañaba esos momentos para ellos dos, sin estar pensando en que tenía que irse o que le estuvieran llamando cada rato.
El Omega empezó a olfatear su cuello, llenándose del olor de su Alfa, estos días había estado pensando en disfrutar lo que tenían, era algo demasiado bonito, como para terminarlo por personas secundarias.
Jimin aflojó un poco su agarre en el cuello del Alfa y lo miró a la cara, se habían extrañado tanto, los sentimientos eran mutuos.
—¿Qué estás haciendo?— preguntó con una sonrisa en sus labios, jimin sonrió por inercia.
—Acabó de salir de bañarme, creí que estabas ocupado— comento, ya que el alfa no le había mandado los buenos días esa mañana, y se sentía un poco ansioso.
—sí, estaba ocupado, haciendo y comprando algunas cosas, pero ya estoy aquí— apretó su agarre en la cintura del Omega.
Jimin lo soltó y tomo su mano para entrar en el departamento, Yoongi lo siguió hasta su habitación.
El Omega hizo que se sentará en la orilla de la cama, y se sentó al lado del Alfa, recargo su cabeza en el hombro de Yoongi, mientras tomaba una de sus manos con ambas de él.
El Omega suspiró, había necesitado tanto estar así de cerca de su Alfa, le gustaba su olor, el calor de su cuerpo, no podía aguantar más.
Se subió a horcajadas en las piernas de Yoongi, este lo recibió rodeándole la cintura, y bajando su mano hasta los glúteos del Rubio sin apretar, solo colocando sus manos suavemente en esa zona que le encantaba.