Esto es una carta, para que la leas. El núcleo del error soy yo. Yo he sido estúpida, la he cagado, he sido una hija de puta, y he perdido la confianza de mi mejor amiga, de mi hermana, y de la persona que quiero. No es fácil para mí, después de casi dos años sin pensar en ti, haciendo lo que quiero, pensando en quien quiero, no consigo alejarme de ti, pero tú sí, y eso está haciendo que me vuelva loca. Te prometo que recuerdo cuando te besé en Madrid. Fue especial, siempre lo recuerdo, es nuestro último beso. Después de todo, siempre jugábamos por las noches, cuando nos apetecía, en la oscuridad. Pero ese día, necesitaba hacerlo, porque estaba perdiendo..., sabía que era la última, para serte sincera. Estaba borracha, sin querer, porque habíamos ido al mejor concierto del año, y al garito ese tan enfermo..., pero me gustaba, estaba contigo, me sentía contigo. El caso es que..., en fin, ya volabas a otra parte, justo cuando yo estaba cambiando. No soy capaz de ser mala, lo intento, de verdad, estoy deseando odiarte, estoy deseando olvidarme de ti, pero no puedo. Es... raro, tú, M, mi M, estás con él. No he sabido aprovechar lo que he tenido, pero no podía verlo, quería cosas nuevas, conocer, y ahora sigo queriéndolo, pero quiero que lo hagas conmigo, aunque sea siendo mi amiga, siendo mi hermana, ¿no? 'Por tu espalda repto y tú, aún aturdida escuchas 'shh...'.' Piendo en Bonny y en Clyde, juntos supieron morir. Vamos a morir juntas. La noche eterna sin fin... Ahora les vuelvo a escuchar, necesito hacerlo, me sacan de los peores momentos a veces. Me hace recordarte, y me gusta hacerlo aunque me haga daño. Soy masoca, ya lo sabes... Estoy rota, me cuesta un montón. Escribo todas esas mierdas porque me desespero, me desespero por ti, por abrazarte, por verte. Has cambiando, quieras o no, lo has hecho. Sin querer, supongo. Has crecido, y yo solo soy una niñata que te da problemas y que te ha echo daño. Aunque, aunque no lo creas, ya no es así. Me siento yo, me siento Estela, y me asusta, me da miedo, porque no estás a mi lado para ayudarme a salir. Ya no estabas para ayudarme a salir de nada, y tú diciendo que sí. Ahora vuelvo a ser una piedra, ahora vuelvo a no confiar en nadie, a callarme, a aburrirme y no parecer estúpida, solo una aburrida. Todo es como gris. Raro, ya te lo he dicho. Esto es una carta a todas mis catástrofes. Quizá debería de hacerlo en singular, tú eres mi catástrofe. Espero que por un tiempo. Quiero olvidarte, quiero hacer mi vida, y lo intento, de verdad. Intento enamorarme, ya lo sabes, necesito gente en mi cabeza. Yo también me canso de lo de siempre, pero no puedo evitar quererte. Quererte, sí. Creo que te quiero, creo que ya no eres ceniza y eres más de lo que crees. Pero tú ya nunca me crees. Es normal. Y me da igual, así te olvidaré. Tú haces tu vida. Y yo... hago la mía. De repente, te echo de menos, a rabiar, -incluso he llorado por ti, como cuando Lola no estaba, pero con más impotencia- pero luego, logro odiarte un poco. Y me hace pensar que soy gilipollas, y que tú también. Cuando dijiste que me querías... Bueno, no lo creo. Ha pasado mucho tiempo y te has cansado.
'Intuyo que si hablo va a ser de una vez, y tanto que aguantaba y no lo haré bien. No pongo de mi parte ni aporto más luz. ¿Porqué me cuesta tanto cambiar de actitud? '.
Quiero un segundo asalto, pero bien acabado. No te equivoques, tampoco quiero que seas mía. Espero que solo tú entiendas esto.
Stella.
ESTÁS LEYENDO
BlueMoon
Poesie¿No es sabido que quienes corrompen su cuerpo están ocultándose? ¿Y quienes profanan a los vivos son tan viles como quienes profanan a los muertos? ¿Y que el cuerpo no vale menos que el alma? ¿Y si el cuerpo no fuese alma, qué es el alma?
