blandiblu

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Ruslana se separó de ti despacio, sus labios aún rozando los tuyos por inercia. El aire entre vosotras se sentía cargado de algo indescriptible, un tira y afloja entre quedarse y partir.

- Creo que... debería irme - murmuró finalmente, su voz algo ronca.

- Y si te quedas a cenar? - preguntaste sin pensarlo demasiado, intentando extender el momento aunque fuera un poco más.

Rus negó con una leve sonrisa, pasando los dedos por su cabello para acomodarlo.

- Tengo muchas cosas que hacer. Pero... nos vemos otro día, vale?

Asentiste, aunque no podías evitar que una punzada de desilusión se instalara en tu pecho. Aun así, intentaste no mostrarlo.

- Vale. Te acompaño a la puerta.

Ambas cruzasteis el pequeño pasillo en silencio, y en el salón pudiste notar la mirada fija de Kiki. Estaba sentada en el sofá, pero claramente no había perdido detalle de lo que ocurría. Aun así, te enfocaste en Ruslana.

Cuando llegaste a la puerta, Rus se giró hacia ti. Dudó un momento, sus ojos escaneando los tuyos, hasta que finalmente se inclinó y te dio un beso corto. Un simple roce, pero suficiente para hacerte sentir el corazón en la garganta.

- Nos vemos - murmuró antes de girarse y marcharse, dejando tras de sí el eco de sus pasos en el pasillo.

Te quedaste mirando la puerta unos segundos, procesando lo que acababa de pasar. Al darte la vuelta, pegaste un respingo al encontrarte de frente con Kiki. Estaba de pie, en el salón, con los brazos cruzados y una expresión que oscilaba entre curiosidad y absoluta incredulidad.

- Qué acaba de pasar? - preguntó, alzando las cejas.

Notaste cómo el calor subía a tus mejillas, y de pronto sentiste que explicar esto iba a ser aún más complicado que lidiar con Ruslana.

Kiki te miró con los ojos entrecerrados, claramente esperando respuestas. No lo soportaste más y soltaste un suspiro, llevándote una mano al cuello antes de dejar caer todo lo que tenías dentro.

- Pues... nada. Bueno nada no, muchas cosas, ha venido a pedirme perdón. Hemos hablado un montón, y... bueno, nos hemos besado. Otra vez. - Notaste cómo tu voz se llenaba de emoción al recordar cada momento. Ni siquiera te diste cuenta de que estabas sonriendo mientras hablabas - Me ha contado cosas súper personales. Creo que la entiendo mucho mejor ahora.

Kiki alzó una ceja, sin moverse de su lugar con los brazos aún cruzados.

- Ya, claro. Muy bonito todo, pero sigo pensando que lo de echarte de su casa estuvo muy fuerte.

Frunciste el ceño un poco, aunque no pudiste negar que tenía razón.

- Lo sé, y me cabreó un montón. Pero... también entiendo por qué lo hizo. Me lo explicó, y... no sé, tiene sentido. - Hiciste una pausa, notando cómo Kiki te observaba con una mezcla de interés y escepticismo - Es que... no puedo evitarlo. Es como si cada vez que la veo, me olvidara de todo lo malo.

Kiki te observó en silencio unos segundos antes de soltar una risa corta y cruzar las piernas.

- Ostras la de tontadas que estás haciendo y diciendo tía.

Suspiraste, dejando caer los hombros.

- Lo sé. Pero dime una cosa, tú no has hecho nunca ninguna tontada por alguien que te gusta?

Kiki soltó una carcajada seca antes de responder:

- Solo cuando he estado muy pillada.

Esas palabras se quedaron flotando en el aire, pesando más de lo que esperabas. Te quedaste en silencio, mirándola, mientras una pequeña chispa de claridad se encendía en tu cabeza. Estabas enamorándote de Ruslana. No era solo la tensión sexual o la adrenalina del momento. Era algo más. Algo más profundo, más emocional.

Sentiste que el suelo temblaba bajo tus pies al darte cuenta de lo que eso significaba, y tragaste saliva, mirando a Kiki con una mezcla de miedo y confusión.

- Creo que estoy jodida - murmuraste finalmente.

Kiki soltó una risa suave, inclinándose un poco hacia ti.

- Sí, amiga. Pero jodida de verdad.

Te quedaste unos segundos pensativa, como si todo lo que te había pasado con Ruslana estuviera aterrizando en tu cabeza de golpe. Kiki, al notar tu silencio, no dejó pasar la oportunidad para animarte, y con su tono característico, empezó a hablar.

- Ey, que Rusli se hará la dura, pero en el fondo es una blandiblu. En cuanto os conozcáis más, vas a flipar. Es súper empática, sensible y atenta. Ya lo verás. Si os encaráis bien, va a ir muy bien.

Eso te hizo sonreír un poco, pero también te dio un poco de miedo. Qué tal si se complicaba? ¿Y si Ruslana no era tan fácil de leer como decía tu amiga? Pero al pensar en cómo había sido con ella, con lo de la universidad y cómo te había escuchado, comenzaste a sentirte un poco más tranquila.

- Estoy empezando a notarlo... - respondiste, pensativa - Antes de besarnos, hemos estado hablando un rato largo, y me ha entendido muchísimo con lo de las dudas de la universidad. Me ha animado a hacer lo que me gusta, me dijo que luchara por mis sueños...

Kiki te miró con una sonrisa traviesa.

- Lo ves, es muy maja.

Te ruborizaste un poco, pero no pudiste evitar sonreír también al recordar sus palabras. Kiki, siempre atenta a todo, levantó las cejas y te dio un vistazo rápido.

- Es que, chica, te brillan los ojos cuando hablas de ella. Estás completamente enganchada.

Te mordiste el labio inferior, algo incómoda, pero sabías que Kiki no estaba equivocada. A pesar de la tensión que había entre tú y Ruslana, sentías que había algo más. Pero...

- No quiero ilusionarme, Kiki... - respondiste, bajando un poco la mirada, intentando mantener los pies en el suelo - Pero la verdad es que le estoy cogiendo cariño, aparte de lo romántico, como persona.

Kiki te observó un momento, luego soltó un suspiro y se acercó un poco más.

- Eso está bien, Tn. Eso significa que no todo es solo fuego y química. Es algo más...

Suspiraste profundamente, sabiendo que esto podría ser el comienzo de algo muy complicado, pero no podías evitar sentirte emocionada por lo que venía.

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mañana no podré actualizar!!! el domingo subiré más, 3 o 4🫶🏻

RUSLANA Y TN OT2023 | LO MEJOR QUE ME HA PASADO NUNCADonde viven las historias. Descúbrelo ahora