El piso estaba vacío. Solo quedaban las paredes que, tras un año de risas, llantos y confesiones a medianoche, parecían extrañamente desnudas. Tú y Kiki os quedasteis quietas en el centro del salón, mirando a vuestro alrededor, como si tratarais de grabar en la memoria cada rincón.
- No se te hace raro? - preguntó Kiki, con una sonrisa temblorosa que no logró ocultar del todo.
- Muchísimo - respondiste, tragando el nudo que se formaba en tu garganta.
Había algo melancólico en aquel silencio. Los recuerdos parecían flotar en el aire: las noches de pizza y películas, las veces que te animó tras un mal día, los planes improvisados que siempre acababan en alguna locura. Todo parecía quedar atrás al cerrar esa puerta. Kiki dio un paso hacia ti y te abrazó fuerte sin previo aviso.
- Voy a echarte de menos, tonta - murmuró contra tu hombro, y su voz sonó quebrada.
No pudiste contenerlo más; las lágrimas empezaron a correr por tus mejillas mientras la abrazabas con fuerza.
- Y yo a ti. Has sido la mejor compañera que podría haber tenido... y la mejor amiga.
Kiki se apartó un poco, con los ojos brillantes, y trató de sonreír para aligerar el momento, pero sus lágrimas también empezaron a caer. Te reíste entre sollozos, negando con la cabeza.
- En serio, Kiki. Gracias por todo. Por aguantarme, por hacerme reír, por estar ahí siempre.
- Gracias a ti. Y que conste que esto no es un adiós, eh? Si no me llamas cada dos días, me planto en casa de Ruslana y te doy una colleja.
Ambas os reísteis, aunque las lágrimas seguían cayendo. Al final, te secaste la cara con la manga y suspiraste profundamente.
- Lista? - preguntaste, señalando la puerta.
Kiki asintió, pero justo antes de salir, ambas os girasteis para mirar una última vez el piso vacío.
- Este sitio nos cambió la vida, verdad? - murmuró Kiki.
- Sí. Pero lo que viene ahora también va a ser increíble - respondiste, más para convencerte a ti misma que a ella.
Con un último suspiro, Kiki cerró la puerta y ambas os quedasteis un momento en el pasillo, en silencio. Luego se giró hacia ti, con una sonrisa torcida.
- Anda, vete ya con Ruslana antes de que piense que me estoy quedando contigo.
- Sí, dale un beso de mi parte a Violeta - dijiste, tratando de devolverle la sonrisa.
- Hecho - respondió, guiñándote un ojo.
Os abrazasteis una última vez, más fuerte y sinceramente que nunca y luego tomasteis caminos distintos, aunque ambas sabíais que esa despedida no era el final de nada, sino el principio de una nueva etapa.
Después de días de cajas, maletas y idas y venidas, por fin os habíais instalado en el piso de Ruslana. Todo había quedado en su sitio, o casi; aún había montones de cosas que terminar de colocar, pero al menos ya podíais respirar tranquilas. El salón lucía más amplio con las cajas fuera, y la luz natural que entraba por los ventanales hacía que el lugar pareciera todavía más acogedor.
Llevabais juntas apenas una semana en vuestra nueva rutina, pero ya sentías que todo era diferente, más fácil de lo que habías imaginado. Ruslana había sido increíble durante la mudanza: siempre encontrando maneras de hacerte reír, cargando tus cosas sin que tuvieras que pedírselo y asegurándose de que te sintieras como en casa desde el primer momento.
Aquella noche, mientras recogiais la cena, la conversación derivó hacia algo que ambas sabíais que había que discutir tarde o temprano. Ruslana estaba colocando platos sobre la encimera cuando, sin mirarte, dejó caer la pregunta.
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RUSLANA Y TN OT2023 | LO MEJOR QUE ME HA PASADO NUNCA
FanficTn y Chiara son compañeras de piso después de que tn decidiera ir a Barcelona para estudiar psicología por llevarle la contraria a su padre, un abogado zaragozano de gran éxito.