inevitable

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El silencio entre vosotras se había convertido en algo cómodo, pero la realidad volvía a golpear. Tenías examen al día siguiente y debías irte. Lo dijiste con voz suave, sin querer romper ese momento tan frágil. Ruslana asintió, aunque en sus ojos podías leer que no quería que te fueras.

- Te acompaño a la puerta - dijo, poniéndose de pie contigo.

Caminasteis juntas hasta la entrada, donde ella se detuvo con las manos metidas en los bolsillos, como si intentara esconder sus emociones.

- Gracias por venir... y por todo lo que dijiste - murmuró, mirándote de reojo.

Sonreíste y le diste un beso en la mejilla antes de salir.

- Descansa, Rus. Mañana hablamos.

Ella no respondió, pero cerró la puerta con un suspiro profundo cuando te marchaste.

Cuando metiste la llave en la cerradura, no tenías ni idea de lo que te esperaba al cruzar la puerta. Dentro, Kiki y Vio estaban en la cocina.

- Ha tardado muy poco - comentó Kiki, bajando la voz para no sonar demasiado evidente.

- Eso significa que la ha dejado - añadió Violeta con un gesto de resignación, llevándose una mano a la cara - Pobre... Y encima con examen mañana.

El sonido de la puerta al abrirse hizo que ambas se pusieran de pie, casi corriendo hacia el recibidor. Sus caras reflejaban la mezcla de preocupación y pena que llevaban acumulando desde que te habías ido.

- Tn, estás bien? - preguntó Kiki, mirándote como si fueras a derrumbarte en cualquier momento.

Pero antes de que pudieras responder, ambas se quedaron en shock. No era una cara triste ni abatida la que llevabas... era una sonrisa.

- Qué...? - empezó Vio, confundida - Te ha ido bien?

Te reíste por lo bajo y dejaste las llaves sobre la mesa.

- Sí, ha ido bien.

Kiki frunció el ceño, incrédula.

- Qué significa "bien"?

- Que hablamos, arreglamos las cosas... y estamos bien - Tu sonrisa se amplió.

Ambas se miraron, perplejas, como si no creyeran lo que acababas de decirles. Vio fue la primera en reaccionar, dejando escapar un suspiro aliviado mientras se dejaba caer en el sofá.

- Menos mal.

Kiki, en cambio, no pudo evitar cruzarse de brazos y mirarte con cierto reproche.

- Ya me lo contarás todo, pero espero que al menos le hayas dejado claro que esto de rayarse tanto no puede seguir así.

Asentiste con una sonrisa tranquila.

- Sí, se lo he dejado claro. Pero hay cosas que las dos tenemos que trabajar... y vamos a hacerlo.

Vio y Kiki asintieron, esta vez más relajadas. Aunque aún quedaban cosas en el aire, ver que regresabas con esa expresión en el rostro era más que suficiente para darles un poco de esperanza.

Te refugiaste en tu habitación, dejando atrás la curiosidad y las preguntas de Kiki y Vio. Habías prometido que hablaríais más tarde, pero ahora el examen del día siguiente reclamaba tu atención. Aunque, sinceramente, todavía te costaba concentrarte. Cada vez que intentabas volver al temario, las palabras de Rus seguían apareciendo en tu mente, junto a la imagen de su rostro cuando te despediste.

Respiraste hondo y sacudiste la cabeza. "Concéntrate", te dijiste, retomando los apuntes.

En cuanto escucharon el ruido de tu puerta cerrándose, Kiki no perdió ni un segundo. Sacó su móvil, desbloqueándolo con rapidez, y empezó a escribir.

RUSLANA Y TN OT2023 | LO MEJOR QUE ME HA PASADO NUNCADonde viven las historias. Descúbrelo ahora