Meses más tarde, mientras conducía hacia la residencia de los tíos de su pareja, Milo se mantenía bastante pensativo. Había pasado una que otra cosa en el tiempo que transcurrió desde el cumpleaños número cinco de su hijo, y lo que más le afectaba era que entre esas cosas su hermano ya tenía treinta años.
Un treintón. Así le decía cada que tenía oportunidad.
Obviamente Kardia se lo tomaba con gracia, pues ni siquiera se le notaba la edad. Incluso se podía hacer pasar por alguien de la misma edad que Milo.
Otro suceso, incluso más impactante que su hermano con treinta años, era la marca de la nuca de Dégel.
El oliva pensaba que no la habían visto aquella vez que convivieron con él, pero por la mirada de sorpresa que le dio Camus en ese instante, supo que no estaba loco. Sin embargo, no era asunto de ellos, y el omega aguamarina no había tenido tiempo para hablar con su primo sobre eso.
Otra cosa que le sorprendía más era que ni Mystoria ni Scarlet se habían dado cuenta de la marca en su hijo, y ellos siempre se enteraban de todo ¿Cómo no podían saberlo?
Soltó un ligero suspiro, no queriendo tener ese tema en sus pensamientos.
Mientras esperaba que el carro de adelante avanzara, miró a su pareja, poniéndole una mano en el muslo para llamar su atención.
Habían salido de la universidad hace unas horas atrás, fueron a comer, y ahora iban directo a la casa de Mystoria.
Con aquel toque Camus se sobresaltó, dejando de ver por la ventana y dirigiendo su atención a él.
— ¿Pasó algo?
Milo negó, dándole un suave apretón en el muslo. No era algo que quería mencionar, pero le faltaba un poco de atención íntima. Su instinto alfa anhelaba sentir a su omega, y era una tortura no poder ayudarle en su celo.
Extrañaba sentir a su pareja más allá de unos besos inocentes.
Su rut lo entendía, pero ¿El celo de Camus? Eso no.
Se sentía un alfa insuficiente por alguna razón.
Pero no quería presionar a su pareja, lo entendía, y tampoco tenía un gran problema con ello, solo su sentir. Nada grave.
Cuando llegaron a su destino, los recibió Scarlet, quien pronto los sacó de la casa sin alguna explicación. Tanto como Milo y Camus tenían una expresión de confusión en el rostro.
No estaba Mystoria ni Dégel. Así que estaban solo los tres, junto a sea lo que sea que planeaba el mayor.
— Vamos al consultorio. —decía el pelirrojo, abriendo la puerta trasera de su carro, mirándolos expectantes—. Vamos.
Cayeron en cuenta de la fecha que era: día de consulta con Scarlet.
El alfa, cada seis meses, les hacía un chequeo general para saber si estaban bien de salud. Era algo que pasaban todos, sin excusas.
El camino hacia el lugar fue bastante incómodo, ninguno dijo palabra alguna, y parecía que Scarlet no estaba de humor para iniciar una conversación.
Camus no esperaba mucho resultado de su chequeo. Solo lo de siempre. En cambio Milo, le daba igual: con que su adoración estuviera bien, estaría satisfecho.
Al llegar al consultorio, Scarlet empezó con los estudios generales; evaluación física, estudios de laboratorio, radiología, cardiología.
— ¿Desde cuándo no han enfermado? —preguntó el mayor, rompiendo el hielo.
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Omegaverse.
FanfictionOmegaverse, coincidencias, destinos, encuentros... ¿Qué podría pasar? . × Pequeña historia omegaverse de Milo y Camus, junto Kardia y Dégel. . Empezada: 15/01/2024 Terminada: 24/12/2024. Último extra: 28/07/2025.
