ACLARACIÓN.
Los extras están basados ya sea antes o después del capítulo final. Cada capítulo tendrá su tema principal, y no será seguimiento de otro.
Muchas gracias por leer y apoyar esta bonita historia!
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— Selim, despierta a papá.
— No.
Los violetas de Dégel analizaron la situación frente a sus ojos. Su pequeño hijo jugando con un peluche mientras estaba sentado al lado de su padre, quien estaba dormido. Recientemente, Selim había descubierto la palabra 'no' y el significado que ésta tenía, usándola para todo.
Era algo cansado, pues tan solo decirle algo pequeño, ya respondía con una negación completa y sin arrepentimiento. Pero de alguna forma no le molestaba tanto, ya que eso significaba que su bebé estaba creciendo y empezando a entender de mejor manera las palabras.
Acarició los cabellos olivas de Selim, quien lo miró con su pequeño ceño fruncido. Había despertado muy temprano, así que su humor tampoco estaba bien.
— Hoy es cumpleaños de tu padre, Selim. Vamos a despertarlo, ¿Si?
— No, papá no.
Un suspiro salió de los labios de Dégel, asintiendo para sí mismo y levantándose de la cama, caminando hacia el mueble donde había dejado la tarta de manzana con la que iba a despertar a Kardia.
Una vez que recogió la bandeja, se giró a su pequeño y sus ojos se abrieron con sorpresa cuando la palma de la mano de Selim cayó sobre la mejilla de Kardia, quien entre sueños lo empujó hacia atrás, quejándose.
Pero, al recordar que ya tenía un hijo, quien posiblemente había sido el casuante de la acción, abrió los ojos, tomando asiento en la cama.
— Selim... —murmuró con voz somnolienta, atrayendo al bebé a sus brazos—. ¿Por qué me despiertas así, mocoso...?
Una sonrisa se dibujó en los labios del alfa al notar a Dégel, extendiéndole el brazo para que se acercara.
— Feliz cumpleaños. —su voz suave, con una sonrisa plana mientras recibía un beso de su alfa en su frente—. Le pedí a Selim que te levantara, pero no de esa forma.
El mayor asintió suavemente, atrayendo a Dégel con el mismo brazo que le ofreció momentos atrás. Tenía a sus dos amores en sus brazos, lo mejor para celebrar su cumpleaños número 32.
— Mierda, me siento viejo.
— Papá no.
Ambos observaron a su pequeño, que no le había respondido a él, sino que miraba la tarta de manzana, diciendo que no era para Kardia.
— La tarta es para tu padre, Selim.
— No.
El alfa le alborotó los cabellos a Selim, suspirando y dejando al bebé andar en la cama con su peluche. Abrazó de mejor manera a Dégel, dándole un beso en el cuello, subiendo suavemente a su mentón y mejillas.
— Gracias. —le susurró al oído, besándole la frente.
Escucharon lo que parecía ser un sonidito de asco proveniente del pequeño, a lo que Kardia soltó una carcajada suave.
— Ya no te dejaré juntarte con Milo, mocoso.
A Selim poco le importó no ir con su tío alfa, pero parecía que su cabecita le recordó que si no iban con él, no vería a su tío Camus. Se acercó a sus padres, mirándolos abrazados. Frunció el ceño, metiéndose entre ambos, interrumpiendo su momento romántico.
— Quiero a tío Camus. —su vocecita infantil, mirando a sus padres.
— Hoy no habrá tío Camus, está ocupado. —le dijo el omega a su pequeño, acariciándole los cabellos.
— Cierto, tu tío Camus tiene que estar tranquilo, recuerda que tiene dos mocosos dentro suyo.
— Comió dos manzanas. —soltó el pequeño, con una sonrisita en sus labios. Eso lo había aprendido de Milo, sin lugar a dudas.
Selim se quedó quieto por unos momentos, antes de bajarse de la cama a jugar con sus juguetes. Era bastante activo, los momentos donde podían descansar de las travesuras de su pequeño era cuando este dormía.
Solo en las noches.
— Vamos con mis padres en la noche. —murmuró Kardia, abrazando a su omega y enterrando su rostro en el cuello de este—. Milo estará ahí a lo que tengo entendido.
Dégel asintió, dándole una palmadita en la espalda a su pareja. Le preocupaba un poco su primo, pues ya estaba por el último mes de embarazo, así que estaban esperando el nacimiento de los gemelos. Eso lo mantenía ansioso de alguna manera.
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De camino a la casa de los Antares pasaron por una tienda a comprar algunas bebidas. Selim, quien iba en los brazos de Kardia, miraba a todos lados con sus lavanda curiosos, hasta que un sujeto le llamó la atención. Sus manitas se cerraron en la camisa de su padre, inquieto.
Era un señor adulto, quien observaba a la pareja un poco confundido. Dégel miró a su bebé, notando a dónde estaba observando. Sus violetas se dirigieron al mismo lugar, abriendo los mismos con sorpresa.
Era el maestro de su universidad, el mismo que, hace siete años, le preguntó si estaba bien ante el rumor de que había sido llevado en brazos por un alfa dominante. Kardia al darse cuenta de dónde miraban ambos también observó al mismo lugar, alzando una ceja.
Cuando terminaron sus compras, el señor se les acercó, con una sonrisa.
— Joven Dschubba, joven Antares, tanto tiempo sin verlos. —saludó el profesor, mirando a Selim—. ¿Este pequeño quien es?
Kardia saludó con una sonrisa, recordando quién era este hombre; su profesor del equipo de basquetbol en la universidad.
— ¿Cómo ha estado? —preguntó primeramente, pasándole una mano por la cintura a Dégel, acercándolo más a él—. Este pequeño es nuestro hijo.
El profesor abrió sus ojos con sorpresa, analizando la situación por unos momentos, mirando el parecido del bebé en ambos. Después, con una sonrisa, asintió. Quién diría que aquel rumor había guiado a sus alumnos a formar una familia.
Conversaron un poco más antes de despedirse, los cafés del mayor miraban a los que fueron sus alumnos irse, dándose cuenta del como el bebé lo observaba aún.
Extendió la mano, diciéndole adiós, y soltó una risita al ver que el pequeño le devolvió el gesto.
Veía un posible alumno en el futuro.
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Omegaverse.
Fiksi PenggemarOmegaverse, coincidencias, destinos, encuentros... ¿Qué podría pasar? . × Pequeña historia omegaverse de Milo y Camus, junto Kardia y Dégel. . Empezada: 15/01/2024 Terminada: 24/12/2024. Último extra: 28/07/2025.
