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Advertencia de Contenido Explícito:
Esta historia contiene material explícito, incluyendo escenas de contenido sexual y situaciones que pueden ser sensibles para algunos lectores. Si eres menor de edad o te sientes incómodo/a con este tipo de contenido, te sugiero que no continúes con la lectura.
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Desde el nacimiento de Selim, los celos de Dégel se habían intensificado; desde épocas de calor irregulares hasta sus instintos más fuertes, e incluso el vínculo con Kardia más fortalecido. Se tomaban el tiempo para disfrutar de la noche juntos, no tenían prisas, ni mucho menos debilitaban el calor con los supresores.
El pequeño Selim se quedaba con sus tíos mientras Kardia atendía a su omega, sabiendo que su hijo estaba en muy buenas manos. Además, Selim no era hiperactivo, así que se sentía tranquilo al saber que su hermano no tendría difícil la tarea de cuidarlo.
Como esa noche.
El celo de Dégel había llegado, y para cuando el deseo fue insoportable ya estaba en brazos de Kardia, su piel se erizaba ante los besos suaves y húmedos sobre su mejilla, cuello y espalda. Estaban recostados sobre la cama, las manos del omega apretando las sábanas con Kardia detrás de él. Sus aromas estaban mezclados por toda la habitación, creando una sensación reconfortante para el vínculo de ambos.
La luz que entraba por la ventana entreabierta llegaba tenuemente al rostro de Dégel, mostrando sus mejillas rojizas, sus violetas cristalinos y la vulnerabilidad que lo invadía por completo. A Kardia le gustaba tanto verlo así.
Sus manos fueron a la cadera del omega y tocaron por debajo de la pijama, acariciando la zona antes de subir hasta su pecho, tomando entre sus dedos los brotes rosados, dándole un pellizco a los mismos.
—Siguen un poco inflamados... —murmuró Kardia en el oído del menor, su voz ronca, mostrando excitación—. ¿Te duelen?
Dégel se estremeció ante la caricia del alfa, su aliento sobre su oreja era totalmente placentero para él. En ese momento lo más mínimo se convertía en un estímulo enorme. La feromona de Kardia estaba pesada, penetrante en sus sentidos.
—No... pero es porque le di pecho a Selim...
Antares soltó un murmuro bajo, indescifrable al escuchar sus palabras. Estaba alejado de los pezones de su pareja desde el nacimiento del pequeño, y eso de alguna manera le causaba irritación.
Su mano salió de la tela del otro y subió a su mejilla, haciendo que volteara a verlo para robarle un beso, uno que fue profundizando poco a poco, dejando atrás las caricias de labios inocentes con los que siempre empezaban la intimidad. Sus lenguas chocaron en un baile posesivo, un gemido salió de la boca del oliva, siendo invadido por el mayor. Al necesitar aire, sus cálidas manos fueron al pecho de Kardia para empujarlo, jadeante.
El dominante soltó una risita, bajando a su cuello, poniéndose encima de él sin dejarle caer todo su peso. Empezó a besar, morder, succionar y marcar cada rastro de la piel del otro, siguiendo su clavícula, y así volver a su boca.
Las manos de Dégel se fueron a la espalda del mayor, soltando un suave gemido entre el beso. Deseaba más el toque del alfa, anhelaba tanto su presencia en su interior. Se dirigió a la camisa de Kardia, levantando la prenda hasta su torso. Captando la orden, Antares se separó del beso para quitarse la misma, tirándola al suelo.
—Estás impaciente, cariño. —su susurro en los labios de Dégel, mordiendole el mismo con ternura—. ¿Ya estás mojado, mmh?
Sintió como el cuerpo del mencionado se estremeció bajo él, y eso lo hizo sonreír. Descansó un beso en su frente, antes de que sus manos fueran debajo de las rodillas del menor, separando sus piernas. Su cadera se movió, pegandose a él, rozando su dureza bajo la ropa. Simuló una embestida, dándose cuenta de lo mucho que parecía disfrutar Dégel la sensación.
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Omegaverse.
FanfictionOmegaverse, coincidencias, destinos, encuentros... ¿Qué podría pasar? . × Pequeña historia omegaverse de Milo y Camus, junto Kardia y Dégel. . Empezada: 15/01/2024 Terminada: 24/12/2024. Último extra: 28/07/2025.
