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El entrenamiento había comenzado hacía más de media hora, y Karina mantenía al equipo en constante movimiento

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El entrenamiento había comenzado hacía más de media hora, y Karina mantenía al equipo en constante movimiento. Como capitana, tenía la autoridad para dirigir los ejercicios; su voz resonaba con firmeza en el recinto.

—¡Vamos, mantengan la presión en la defensa! —ordenó mientras se desplazaba con facilidad por la cancha, observando cada movimiento de sus compañeras.

Ryujin intentaba concentrarse, pero su mente no estaba del todo en el juego. Cada vez que tomaba el balón, su ejecución se veía un poco más errática de lo habitual, sus pases no eran tan certeros y su defensa tenía huecos que normalmente no tendría.

¿La razón? Yeji.

Había estado pensando en ella desde que llegó al entrenamiento. Por segunda vez había olvidado llamarla, y Yeji ni siquiera se hizo presente para decirle algo, y eso era lo que más le molestaba, porque sabía que su novia estaba molesta. No fue su culpa, de verdad lo había olvidado, pero por alguna razón se sentía como si hubiese cometido un error.

Sí, sabía que su relación con Yeji no era perfecta, pero ¿desde cuándo se había vuelto tan difícil siquiera hablar con ella?

—¡Ryujin! —la voz de Karina la sacó de sus pensamientos—. No estás siguiendo la jugada.

La nombrada parpadeó y vio que el balón estaba en el aire, a centímetros de golpearle su cara. Apenas tuvo tiempo de reaccionar y atraparlo antes de que terminara en el suelo. La mirada de la capitana era intensa, pero su tono no fue duro cuando le habló.

—¿Estás bien? —preguntó, acercándose a ella con las manos en la cadera.

—Sí, sí. Solo me distraje un momento. No volverá a pasar —se apresuró a decir, avergonzada por su descuido.

Karina no dijo nada de inmediato. Observó a Ryujin por un par de segundos antes de esbozar una sonrisa leve.

—Bien. Más te vale. No quiero que te lastimes por estar en la luna —dijo con voz firme, pero el leve tono de preocupación no pasó desapercibido.

Yunjin había estado observando la interacción desde un lado de la cancha, y aquello le pareció curioso, haciéndola alzar un ceja, pero no dijo nada. Conocía a Karina lo suficiente como para notar que rara vez mostraba una preocupación así de evidente por alguien del equipo.

—¡A sus posiciones! —alzó la voz, girando sobre sus talones, volviendo a tomar su lugar—. Vamos a practicar ofensiva con presión. Ryujin, estarás en el equipo titular. Quiero ver cómo te desempeñas con marca cerrada.

Ryujin asintió y se colocó en posición. El entrenamiento continuó algo más intenso, haciendo todo lo que la capitana ordenaba.  Ella la observaba de cerca, como si evaluara cada uno de sus movimientos, y aunque su mirada no era crítica, sí tenía algo más... algo que Ryujin no notó, pero Yunjin sí.

best friend | ryejiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora