El Verdadero Juego Comienza
Ameera:
Estamos en el hospital subterráneo del Centro de Tributos.
Todo está bañado en una luz blanca sofocante.
Las paredes son frías. El silencio, insoportable. Solo interrumpido por voces ahogadas y el sonido constante de monitores cardíacos.
Katniss sigue inconsciente.
Peeta... también.
Haymitch está de pie frente a un grupo de vigilantes, discutiendo, tratando de contener su enojo.
Quieren modificar quirúrgicamente a Katniss
Lo miro desde la distancia, y por un instante, lo imagino... peleando por mí también.
Cuando volví de mis juegos.
Desfigurada, rota, vacía.
Aún inconsciente.
Y él allí.
Luchando por mantener algo de mí viva.
Le debo tanto.
— Señorita Adar... — se acercan a mí con una mirada tranquila, que me eriza la piel — La herida en la pierna de Peeta es muy grave... no llegó a tiempo el tratamiento. La infección avanzó.
La escucho, pero mis oídos ya zumban.
Siento que el suelo empieza a moverse.
No quiero oírlo.
— Peeta... va a perderla —concluye.
Mi pecho se hunde.
— ¿La pierna? —susurro, porque repetirlo tal vez lo haga más real.
Más digerible.
Pero no lo es.
— Está en cirugía ahora mismo. Estamos haciendo todo lo posible pero... necesitamos amputarla. Es la única forma de salvarlo.
Mi mundo se tambalea.
— Háganlo. —Mi voz es firme, incluso cuando mi corazón se parte—. Lo que sea. No importa lo que tengan que hacer. Solo... sálvenlo. Por favor. Sálvenlo.
Ellos asienten y están por retirarse
— ¿Cuándo podré verlo?
— Tendremos que esperar... Aún no estamos seguros, pero en cuanto sea posible, le avisamos
Pero justo entonces, entran.
Pasos firmes.
Demasiado ordenados.
Agentes de la Paz.
Y sé lo que viene.
Uno de ellos se adelanta, su voz hueca como metal oxidado:
— Señorita Adar —dice uno con tono mecánico—. El Presidente Snow ha solicitado que venga con nosotros...
Se acercan. Y uno intenta tomarme por el brazo con firmeza.
— Si te atreves a tocarme será lo último que hagas... —espeté, mirándolo con una calma peligrosa— Puedo hacerlo sola
Miro una ultima vez a Haymitch, corro a abrazarlo
— Cuida de ellos por mi por favor hasta que vuela
— Cuidate
— Tu igual.
Mi mirada se clava en la suya con una calma que hiela.
Retrocede. Claro que lo hace.
Y entonces me giro.
Haymitch está ahí.
Ojeroso. Con el ceño fruncido y la desesperación mal disimulada en los hombros caídos.
Camino hacia él y, sin dudarlo, corro a abrazarlo.
Me hundo en su pecho como si aún tuviera trece. Como si él pudiera salvarme del mundo.
— Cuida de ellos por mí... —susurro contra su abrigo Dove y áspero—. Por favor... hasta que vuelva.
Haymitch no responde al instante. Traga saliva.
Me aprieta con fuerza, como si no quisiera soltarme.
Me separo apenas lo suficiente para mirarlo a los ojos.
— Cuídate
— Tú igual, cielito.
ESTÁS LEYENDO
Panems Queen
FanfictionJoven, Hermosa e Inteligente La Vencedora Perfecta... La favorita del capitolio... Ameera había sido bendecida con regalo que nadie más tuvo... al menos eso creían los Distritos... No era nada más que la marioneta perfecta, con mucho que perder y d...
