El gran final
Ameera:
Peeta desde la inyección, cada vez se ve mejor. A veces pienso que puede leer la esperanza en mi rostro y decide no decepcionarme, aunque sé que lo hace por Katniss, solo pido que viva. Se despertó tarde y desde entonces ha estado pendiente de ella, cuidándola como si ella fuera lo único que importara en el mundo, con una devoción que me rompe y reconstruye al mismo tiempo, porque saber la verdad lo destruirá.
Aún así, me alegra que se haya recuperado, que lo haya logrado... que yo pudiera salvarlo. Come.Y eso, en la Arena y en su condición, es un pequeño milagro.
Solo espero que Seneca tenga la decencia de parar la lluvia, aunque conociéndolo, probablemente no, porque aún no se dá el "Gran Evento" y necesita teatralidad
La mañana siguiente, Katniss por fin recobra la conciencia. Es tarde, está débil, pálida, pero respira.
--Katniss —dice Peeta, con esa voz suya suave, como si decir su nombre pudiera traerla de vuelta del todo—. Katniss, ¿me oyes?
--Peeta.
--Hola. Me alegro de volver a verte los ojos.
--¿Cuánto tiempo llevo inconsciente?
--No estoy seguro. Me desperté anoche y estabas tumbada a mi lado, en medio de un charco de sangre aterrador. Creo que por fin has dejado de sangrar.
Le acerca una botella de agua a los labios, y ella bebe como si el cuerpo le reclamara vida. Demasiado rápido.
--¿Estás mejor? --le pregunta Katniss.
—Mucho mejor —dice él con una sonrisa cálida—. Lo que me inyectaste en el brazo hizo efecto. Esta mañana ya no tenía la pierna hinchada.
No parece enfadado por haberlo engañado, drogado e ido al banquete, por el momento es todo amabilidad.
--¿Has comido? --pregunta ella.
--Siento decir que me tragué los tres trozos de granso antes de darme cuenta de que podríamos necesitarlo para después. No te preocupes, vuelvo a seguir una dieta estricta. — es una ternurita, me hago nota mental de enviarles comida
--No, no pasa nada. Tienes que comer. Iré a cazar pronto.
-No demasiado pronto, ¿vale? — Entonces comienza a alimentarla. Trocitos de granso. Pasas. Agua. La cuida con una delicadeza que pocas veces he visto en ese lugar. Le masajea los pies para calentarlos y los envuelve en su chaqueta. Le sube el saco de dormir hasta la barbilla como si tuviera miedo de que el frío se la lleve.. --Todavía tienes las botas y los calcetines mojados, y el tiempo no ayuda --dice.
La lluvia arrecia. Truenos retumban a lo lejos, iluminando la cueva por breves segundos. Peeta ha construido una especie de toldo de plástico sobre Katniss, protegiéndola con lo poco que tiene. Me pregunto qué le duele más: su pierna... o verla sufrir.
--¿Qué habrá provocado la tormenta? Es decir, ¿quién es el objetivo? --pregunta Peeta.
--Cato y Thresh. La Comadreja estará en su guarida, donde sea, y Clove..., ella me cortó y después... —
Katniss se interrumpe. Las palabras pesan.
--Sé que Clove está muerta, la vi en el cielo por la noche. ¿La mataste tú?
--No, Thresh.
--Qué suerte que no te cogiese a ti también.
--Lo hizo, pero me dejó marchar – Katniss le cuenta todo, la explosión, también nos enteramos que un oído está mal, le cuenta de la muerte de Rue, el chico del Distrito 1 y el pan del 11. Todo eso le lleva a lo que pasó con Thresh y en cómo había pagado su deuda, por así llamarla.
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Panems Queen
Fiksi PenggemarJoven, Hermosa e Inteligente La Vencedora Perfecta... La favorita del capitolio... Ameera había sido bendecida con regalo que nadie más tuvo... al menos eso creían los Distritos... No era nada más que la marioneta perfecta, con mucho que perder y d...
