Chapter 62 Maratón 3/3

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El precio de la esperanza

Ameera:

— Comida fabulosa, vino fabuloso, masajes, spa. Les dije... solo lo mejor para mis Vencedores.... Todo debe ser...

— ¿Fabuloso? — dice Haymitch con burla imitando la voz de Effie

— Exactamente... La agenda está apretada. Doce días, doce distritos. Pero casi todo son fiestas, celebraciones... fanáticos que los adoran recibiéndolos en cada parada... y cerraremos en el Capitolio. Solo deben dar un par de discursos, saludar a la multitud... y disfrutar su momento frente a los reflectores. Se lo ganaron.

— ¿Qué dijiste? — dice Katnis

— Katniss. — reclamamos Peeta y yo

— Dije: "Disfrútalo, Katniss, te lo ganaste".

— Asesinando personas.

— Jovencita...

— Ignorala Effie — dice Eyva

Haymitch tiene pensado ir, pero lo detengo, Peeta en su lugar se levanta y va con ella

— Deben arreglar lo que sea que hay entre ellos antes de que sea tarde — susurro

— Effie por que no te sientas y disfrutas de la comida — le digo — Cuéntanos qué ha sido del capitolio en este tiempo, me siento tan desactualizada...

Effie habla sin parar, con ese entusiasmo propio de ella. Me va contando, uno por uno, los chismes de las personas más importantes en el Capitolio. A su lado, Eyva asiente, interviene de vez en cuando para añadir algún comentario o dato interesante.

De la nada Katniss y Peeta vuelve al vagón y se disculpa, para ella debe ser excesiva, pero que a Effie apenas compensará el fallo de protocolo. Effie, tan linda, lo acepta con elegancia. Dice que está claro que sufre mucha presión, y sus comentarios sobre la necesidad de que alguien esté pendiente del horario solo duran unos cinco minutos. Y luego se van y seguimos conversando, pero no puedo evitar notar que llegando al túnel para ingresar al Distrito 11 está dibujado en rojo un sinsao

A veces olvido lo feo que es el 11, con crueles bucles de alambre de espino, lo que hace que nuestra alambrada del Distrito 12 parezca infantil. Las torres de vigilancia colocadas a intervalos regulares y custodiadas por guardias armados, completamente fuera de lugar entre los campos de flores silvestres que las rodean.

Me dirijo a mi habitación, para tratar de calmar mi mente, para evitar que los recuerdos me consuman. Me dejo caer en la cama, tratando de calmar mi respiración y limitando mis recuerdos al fondo, donde pertenecen, hasta que escucho la puerta abrirse suavemente.

Es Eyva, siempre tan linda y al pendiente, me avisa que ya los están arreglando y yo asiento

— Gracias

Ella da un paso dentro, dudando. —¿Estás bien?

—Tranquila —respondo, fingiendo una calma que no siento.

Se acerca y me toca apenas la mano. —Te quiero —susurra.

—Yo más —respondo con una pequeña sonrisa, y dejo que su calor me recuerde que aún no estoy del todo sola.

Salgo justo a tiempo, para que Effie les de instrucciones

El alcalde dará un discurso de presentación.

Y luego ustedes dirán unas palabras.

Se acostumbra hacer un elogio a los Tributos caídos del distrito.

Del 11, son Thresh y Rue.

Estos son sus discursos.

Si quieres, yo hablo. — se ofrece Peeta

Panems QueenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora