DRIFTMARK
Baela miraba como las olas golpeaban la costa de Driftmark pero unos pasos detrás de ella la hicieron girar.
-Veo que ahora madrugas, eso es nuevo. – comento Daemon viendo a su hija con una sonrisa.
Baela sonrió levemente.
-No has peleado con el abuelo, eso es nuevo. - dijo ella viendo como su padre entornaba los ojos con fastidio.
-Créeme, me estoy controlando. – aseguro él recargando sus manos en su espada.
-Lo sé. – respondió ella volviendo su mirada al mar.
-Hija. – la llamo Daemon, era triste para él ver como su hija reprimía su dolor, sus espías habían comentado que la joven princesa ahora era dura y firme en sus decisiones, tomando su nueva herencia y su nuevo papel como heredera de la Casa Driftmark.
-Estoy bien. – habló ella con firmeza.
Daemon iba hablar, pero la llegada de la princesa Rhaenys lo detuvo.
-Rhaenyra ha llegado. – informo ella a espaldas de su nieta y de su primo.
Baela apretó la mandíbula y se obligó a relajarse, con la cara en alto y a paso firme paso al lado de su abuela para dirigirse al salón principal con su padre a unos pasos de ella.
Rhaenys mantuvo la cabeza en alto y camino detrás de ellos.
Baela entro al salón y camino directo a abrazar a la mayor.
Rhaenyra sonrió levemente y la estreche entre sus brazos respirando su aroma.
-Estoy feliz de verte. – dijo la mayor con cariño.
Daemon llego y sonrió al ver la imagen de su esposa con su hija, pero su sonrisa casi se esfuma cuando vio cómo su sobrino entraba en su visión.
Aegon sonrió al ver a su prima, se acercó cuando su hermana y su prima se habían separado en el abrazo.
-Es bueno verte prima. – habló Aegon con una leve inclinación de cabeza.
Baela lo saludo de igual forma.
-No sabía que vendrías, pensé que Daeron era quien acompañaría a Rhaenyra, pero eso no quita que me alegra verte. – respondió ella.
-Tampoco yo, no sabía de estos cambios. – habló Daemon haciéndose notar, miro a su sobrino de pies a cabeza para luego ver a su esposa que negaba levemente por su forma de actuar.
-Fue repentino, pero estoy aquí. – respondió Aegon sin inmutarse de la actitud de su tío.
-¿Y dónde está Daeron? – preguntó Daemon intrigado, sin dejar de mirar a su esposa.
Rhaenyra bajo un poco la mirada porque conocía muy bien a su esposo.
-Rhaenyra. – habló con más firmeza levantando más la mirada dando un paso al frente.
Aegon dio un paso al frente, pero Rhaenyra se adelantó antes de que su esposo explotara.
-Lo envíe para apoyar a Aenerys. – habló con firmeza.
Daemon sonrió levemente y luego soltó una risa, pero Aegon no pasó desapercibido que su tío hacía presión en el mango de su espada.
-¿Tu decisión o la de él? – pregunto él dejando de reír.
-Mía, yo lo decidí. – ella no se dejó intimidar por su esposo.
Daemon tuvo que serenar su mente para no explotar.
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DANZA DE DRAGONES
RandomUna historia donde se buscara salvar la casa Targaryen. Lo único que podría derrumbar a la Casa del Dragón era la casa misma. Amores que te haran sangrar. Verdes contra negros. Negros contra verdes. Dragón contra dragón. La sangre sera derramada y...
