CAPITULO 53

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DRIFTMARK

Baela miraba como las olas golpeaban la costa de Driftmark pero unos pasos detrás de ella la hicieron girar.

-Veo que ahora madrugas, eso es nuevo. – comento Daemon viendo a su hija con una sonrisa.

Baela sonrió levemente.

-No has peleado con el abuelo, eso es nuevo. - dijo ella viendo como su padre entornaba los ojos con fastidio.

-Créeme, me estoy controlando. – aseguro él recargando sus manos en su espada.

-Lo sé. – respondió ella volviendo su mirada al mar.

-Hija. – la llamo Daemon, era triste para él ver como su hija reprimía su dolor, sus espías habían comentado que la joven princesa ahora era dura y firme en sus decisiones, tomando su nueva herencia y su nuevo papel como heredera de la Casa Driftmark.

-Estoy bien. – habló ella con firmeza.

Daemon iba hablar, pero la llegada de la princesa Rhaenys lo detuvo.

-Rhaenyra ha llegado. – informo ella a espaldas de su nieta y de su primo.

Baela apretó la mandíbula y se obligó a relajarse, con la cara en alto y a paso firme paso al lado de su abuela para dirigirse al salón principal con su padre a unos pasos de ella.

Rhaenys mantuvo la cabeza en alto y camino detrás de ellos.

Baela entro al salón y camino directo a abrazar a la mayor.

Rhaenyra sonrió levemente y la estreche entre sus brazos respirando su aroma.

-Estoy feliz de verte. – dijo la mayor con cariño.

Daemon llego y sonrió al ver la imagen de su esposa con su hija, pero su sonrisa casi se esfuma cuando vio cómo su sobrino entraba en su visión.

Aegon sonrió al ver a su prima, se acercó cuando su hermana y su prima se habían separado en el abrazo.

-Es bueno verte prima. – habló Aegon con una leve inclinación de cabeza.

Baela lo saludo de igual forma.

-No sabía que vendrías, pensé que Daeron era quien acompañaría a Rhaenyra, pero eso no quita que me alegra verte. – respondió ella.

-Tampoco yo, no sabía de estos cambios. – habló Daemon haciéndose notar, miro a su sobrino de pies a cabeza para luego ver a su esposa que negaba levemente por su forma de actuar.

-Fue repentino, pero estoy aquí. – respondió Aegon sin inmutarse de la actitud de su tío.

-¿Y dónde está Daeron? – preguntó Daemon intrigado, sin dejar de mirar a su esposa.

Rhaenyra bajo un poco la mirada porque conocía muy bien a su esposo.

-Rhaenyra. – habló con más firmeza levantando más la mirada dando un paso al frente.

Aegon dio un paso al frente, pero Rhaenyra se adelantó antes de que su esposo explotara.

-Lo envíe para apoyar a Aenerys. – habló con firmeza.

Daemon sonrió levemente y luego soltó una risa, pero Aegon no pasó desapercibido que su tío hacía presión en el mango de su espada.

-¿Tu decisión o la de él? – pregunto él dejando de reír.

-Mía, yo lo decidí. – ella no se dejó intimidar por su esposo.

Daemon tuvo que serenar su mente para no explotar.

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⏰ Última actualización: 3 hours ago ⏰

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