Encuentra la Bandera [P.1]

253 26 2
                                        

Mérida

Pensar en que vamos en cuarto lugar hace que los vellos se me pongan de punta; ayer, en arquería quedamos en primer lugar, pero bajamos en atletismo al sexto lugar. Al parecer los chicos fueron mejores que nosotras. Pero les dimos una buena arrastrada en natación. Quedamos en cuarto.

- Prepárense para el comienzo de búsqueda de la bandera -dice la voz del altavoz-. Equipos favor de presentarse en la entrada del edificio 13. Comenzamos en diez minutos.

Miro a mi equipo: están nerviosas. Lo sé, puedo sentirlo en el ambiente y en sus risas, en la manera por cómo se cambian, por cómo actúan. Pero estamos unidas sin importar qué. Y eso es lo importante.

Termino se abrochar mis agujetas de las botas con un poco más de fuerza de lo que creo, me pongo mi sudadera impermeable negra y me acerco a mi equipo. Me miran atentas y las risas desaparecen. Se me hace una piedra en la garganta.

- Creo que no necesito decir nada -mi voz suena seria, así que la corrijo un poco-. Sabemos bien qué debemos hacer, y pasará si no lo hacemos bien. Somos hermanas. Y las hermanas se apoyan.

Odio hacer esto. De repente toda mi mente se bloquea y es una sensación horrible.

- Sólo den lo mejor hoy y regresaremos a casa por una taza de chocolate caliente -digo, guiñándoles un ojo.

Lanzan gritos de celebración y caminamos hacia la salida de los vestidores. Lo primero que siento al abrir la puerta es el frío aire, que cada vez se siente más helado. Siento los gritos de la audiencia en mis oídos, las aclamaciones y ánimos que nos dan a los equipos. Siento tensión y emoción ante la ocasión, y los rayos calientes de la tarde hacen que mi sudor en la frente sea más notorio.

- ¡Bienvenidos otra vez, equipos! -habla la presidenta por el micrófono-. Hoy competirán por encuentra la bandera.

Saca un papel por detrás de ella, lo lee a una impresionante velocidad y luego lo tira a un lado de sus pies. Oh, no... Va a dar el sermón del juego.

Generalmente por respeto y por reglas debemos escuchar esto, pero, me conozco. Y sé que no lo haré. Así que miro a otro lado. Otro maldito lado que mi cabeza quiere seguir: Hipo.

Está mirado el cielo. A pesar de que la luz del sol me impide ver su rostro en su  totalidad, puedo ver su expresión con claridad; está buscando algo más allá del cielo. Algo entre las nubes o entre los rayos del sol. Algo... Qué está más allá de lo que él puede alcanzar.

Entonces me mira. Desvía su mirada, pero choca con la mía. Por un momento me siento perdida en mi mundo, o en cualquier otro, menos en este. Me siento libre ser quien yo quiera cuando estoy con él.

Me sonríe, y dentro de mi corazón siento punzadas de algo. Y ese algo me gusta. Debería aprender a escuchar los consejos de mi madre y comenzar a hacerle caso a mi corazón, a lo que siento y a dejarme sentir lo que mi corazón quiere sentir. Entonces correspondo la sonrisa, y veo cómo su sonrisa se hace más alegre. Yo definitivamente soy algo para Hipo, y él es algo para mí.

Y yo solo quiero...

- ¡Mérida! -me dice Anna-. Estamos a punto de iniciar.

- ¡5... 4... 3...! -miro a Hipo por última vez antes de perdernos en la escuela. Y me guiña un ojo-. ¡2... 1... Ya!

Y todos comenzamos a correr.

*****

- Vi esto en películas y libros -les digo a todas-. Debemos buscar un punto alto.

- No se verá nada -interrumpe Elsa-. La bandera no brilla, ni tiene lámparas o luces.

- Buen punto -le doy la razón, porque la tiene-. Pero aún así pienso que debemos subir.

- Todavía hay luz y podemos ver al menos algo. No perdemos nada -comenta Anna.

- Sí -dice Gogo-. Perdemos tiempo y luz del día que podríamos aprovechar.

- ¿Qué tal si la bandera está en un punto alto? ¡Podemos...

- Alto -dice Rapunzel en tono alto-. Mérida es la líder y dirá qué hacer.

¡Ah, Rapunzel, maldita sea! ¿Por qué dijiste eso? Aunque en cierto sentido tiene razón. Por algo me hicieron líder.

- Bien -digo un poco firme-. Estamos solas y no tenemos apoyo en esta ocasión. Debemos pensar bien y con claridad.

Me quedo callada unos breves segundo pensando todo. Debo ser lista e inteligente, porque no me queda mucho tiempo. Por un momento maldigo al consejo de las competencias por haber puesto esta actividad a poco tiempo antes de oscurecer.

- Lo tengo -digo un poco alto-. Nos separaremos. Grupos de dos. Una quedará sola.

Se miran con inseguridad. No confían mucho en lo que dije.

- Rapunzel con Gogo -les digo-. Honey y Anna. Elsa y yo.

Tomo una rama y hago un dibujo en la tierra. Independientemente de quien toque primero la bandera, el equipo ganará.

- Saben lo que deben hacer -les digo a todas-. Ya lo habíamos hecho antes, cuando Gogo perdió su libreta en medio de la oscuridad. No será difícil entonces.

Asienten, las miro por ultima vez antes de separarnos y que oscurezca. No le doy al día más de media hora para que la luz se extinga...

*****

- Bien -le digo a Elsa-. Debemos correr. No tenemos mucho tiempo, pero creo tener una idea de dónde podemos ver mejor.

Corremos hacia el reloj, ya que ése es el punto oficialmente más alto del lugar. Y a juzgar por la entrada totalmente sellada, no creo que alguien haya subido. Sólo yo sé donde hay una entrada.

- Está cerrado -me dice.

Miro al suelo, y veo un poco de tierra. Ya vinieron otros, pero no tuvieron éxito.

- Lo bueno de esto -digo mientras camino por un costado-. Es que me tienes como compañera.

Veo las piedras tal como las había dejado la vez pasada, y comienzo a subirlas. Éstas me darán un impulso hacia el edificio de enfrente y así podremos subir por la ventana de la torre. Fácil.

Inicio con movimientos ágiles y rápidos, y en poco tiempo me encuentro dentro de la torre. No fue difícil, tomando en cuenta que ya lo había hecho veces anteriores.

- Si quieres quédate aquí -le digo desde arriba-. No tardaré.

Asiente, y comienzo a salir la escaleras a toda prisa. Subo escalones de dos en dos, y me doy impulsos con el barandal. En pocos minutos, ya no puedo más. Entonces llego a la cúspide, donde solo hay una campana y vista hacia los 360º. Esto es perfecto, pero será algo de debo ver luego porque no nos queda mucho tiempo. Veo hacia abajo, escudriñando cada detalle que pueda darme una pista. Las copas de los árboles me impiden ver al suelo con claridad, pero hay huecos que me dejan ver.

Entonces veo algo blanco ondeándose en el aire, a más o menos medio kilómetro de nosotras.

Bingo.

SCHOOL DAYS [Mericcup/Jackunzel]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora