Casa

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Jack

Es el siguiente día. Ayer todos terminamos súper cansados. El viernes por la noche, iremos a una fiesta en la casa fraternal de Hans a la cual hemos sido invitados. Todos los equipos hemos sido invitados.

Las competencias deportivas inician el próximo lunes. Estas cosas son semanales. Miro a Tadashi, que es el primero en estar de pie. Me duele un poco la garganta cuando hablo; supongo que ayer me sobrepasé con los gritos de apoyo.

Lo bueno de hoy: iremos oficialmente a nuestra nueva casa a ver cómo está todo. Esto significó una considerable parte de nuestros ahorros, incluso algunos tuvimos que pedir dinero extra a nuestros padres.

Tomo un rápido baño de 10 minutos, salgo y me pongo ropa cómoda y casual. No hace falta tanta elegancia. Escucho voces desde el otro lado de la pared, y cuando salgo, todos están en la sala del departamento esperándome.

- ¡Rápido Frost! -dice Hipo con entusiasmo-. Queremos irnos ya.

- No he desayunado -respondo.

- Ninguno de nosotros -dice Fred-. Pero podemos comprar algo en un Mc'donals.

Me pongo la sudadera y salimos de la casa. Al salir, veo una padrísima motocicleta negra nueva estacionada frente a la acera.

Entonces veo a Hipo trepándose en ella y poniéndose el casco.

- ¡Guajau! -exclamo con sorpresa entre una risa-. ¡Quién te viera!

- Sí -responde tímido-. Me la entregaron hoy.

- ¡Yo pido ir con Hipo! -digo.

Y me trepo detrás de él. No hay problema con el casco; por donde vamos no hay muchas personas mirando. Además es demasiado temprano como para que ande un oficial rondando a esas alturas de la ciudad.

- ¿Tadashi? -pregunto-. ¿Vienes?

- Claro -responde-. Pero no ahí. Fred nos llevará.

- ¡Claro, hermano! -responde con entusiasmo-. Déjenmelo a mí. Vendrán por nosotros pronto.

- Váyanse adelantando -nos dice Kristoff-. Los veremos allá.

Asiento, y el motor de la moto ruge con fuerza. Se me sube la adrenalina cuando escucho ruidos así. Hipo juega con el acelerador y luego avanza con rapidez.

Siento el aire en mi cara, aturdiendo mis oídos. La frescura de la mañana hace que respirar me arda, que mi cuerpo se estremezca y que sude frío. Quiero llegar ya a nuestra nueva casa.

*****

- No lo haces tan mal -le digo, bajándome de un brinco.

- Ya había conducido una antes -admite-. Cuando era pequeño -se quita el casco y prosigue-. Tenía miedo, así que investigué un poco en internet y lo anoté en una hoja. Cuando la encendí, seguí los pasos que decía.

Ríe por lo bajo y mira al cielo unos segundos.

- En un acelerón que di, la hoja voló y entré en pánico. Así que tuve que empezar a maniobrar la moto a como yo recordaba -lanza otra risa-. Desde ahí agarrar cualquier moto es pan comido para mí.

SCHOOL DAYS [Mericcup/Jackunzel]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora