Mérida
Pasa tan rápido que apenas y veo lo que sucede; sostiene la botella en alto y corre hacia mí, como un lobo asomando sus colmillos para atacar. Está furioso. Reacciono antes de que me suelte un golpe en la cara, y le suelto un manotazo en la mano para que suelte la botella al tiempo que lo esquivo. Antes de que se gire, le tiro una suave patada en las piernas y lo tumbo.
Debo ser cuidadosa; hay muchas botellas de vidrio. Es mi novio... No quiero lastimarlo; pero debo hacerlo, o él me lastimará a mí. Aún así, ¿podré?
- Hipo, basta -digo.
Miro la puerta. Tengo que abrirla para que Tadashi me ayude. Hipo está en el piso, molesto, pero no se mueve. Corro hacia la entrada del cuarto pero en eso siento un fuerte jalón en mi pie que me hace caer de bruces al suelo.
- No te atrevas -dice entre dientes.
- Suéltame -le digo-. No quiero golpearte.
Y es que la verdad no quiero hacerlo. Intento arrastrarme mientras sacudo mi pie con fuerza para quedar libre, pero entonces comienza a encarnarme sus uñas. Me duele.
- ¡Suéltame! -digo con desesperación.
- ¡Mérida! -grita Tadashi desde el otro lado.
Me siento tan inútil por no poder hacer lo que quiero; tengo la puerta a dos metros de mí. Aunque me duela, tengo que lastimar a Hipo. Este no es el verdadero él... Está bajo el efecto de las drogas y el alcohol. No sabe nada, más que está molesto.
- Lo siento -digo para mis adentros, y le suelto una patada con mi otro pie en la mano.
Lanza un grito de dolor mientras me suelta. De un brinco me incorporo y corro de nuevo a la puerta. Siento mi cuerpo siendo aprisionado por sus brazos y siendo arrojado a un lado con fuerza. Mis manos impactan con el frío y duro suelo... Siento mi cuerpo sacudido.
Si no supiera que esto es la vida real, que lo estoy viviendo, que es real, diría que estoy en una clase de sueño de película.
- No dejaré que abras esa puerta -separa sus piernas y se pone en posición de defensa.
Esto es como un videojuego: él es el monstruo que cuida la puerta, y yo el pequeño héroe que lucha contra el villano para rescatar a la princesa.
Hipo sabe muchas más defensas que yo, es mejor en combate y me gana en cuanto a fuerza y proporcionalidad. Me duele saber que necesito lastimarlo.
- No me hagas hacer esto -le digo, un poco molesta, incorporándome.
No dice nada. Solo hace más firme su postura. No piensa ceder la puerta.
- Bien -digo, moviendo mis hombros para enderezarlos-. Entonces adelante.
Aprieta sus dientes tanto que hasta puedo verlos rechinando. Hipo... Lo siento mucho, pero debo ayudarte. Y lo estás haciendo muy difícil. Le suelto un golpe en la mandíbula izquierda, y su cabeza se gira bruscamente.
Siento un remordimiento enorme en mi pecho. Me duele la mano y un poco los nudillos. Mantengo mi posición firme y mi ceño fruncido para demostrarle mi desición. Ya no hay vuelta atrás.
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SCHOOL DAYS [Mericcup/Jackunzel]
De TodoLos días de escuela han comenzado, y con ellos, un nuevo romance entre Mérida e Hipo, Rapunzel y Jack, Anna y Kristoff, Elsa y Eugene. ¿Qué les espera a este grupo de amigos en la universidad? ~>Derechos de portada a la maravillosa y súper talento...
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