Charla

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Jack

- Tadashi, iré a dar una vuelta -le digo mientras abro la puerta-. ¿Vienes?

- lo siento, amigo. Tengo tarea -dice, un poco decepcionado-. ¿Te parece a la próxima?

Asiento, con una sonrisa en la cara. Cierro la puerta y comienzo a caminar hacia el campus.

Después de un rato de divagar, me siento en una banca. Rato después, llega un chico con una sudadera verde y unos pants con tenis y se sienta. Creo que estaba corriendo.

- Hola -saludo. No puedo evitarlo.

- Hola -dice entre jadeos.

Tiene el cabello café, y unos ojos verdes, con pecas en la cara. Y su nariz es adorable, jeje.

- ¿Estas bien? -pregunto.

- Si, gracias.

Saca su móvil de su bolsillo y contesta rápidamente un mensaje. Apenas veo lo que teclea, y no me importa realmente.

Miro disimuladamente hacia el frente, y veo un gato blanco brincar de una rama a otra. El chico también lo ha visto.

- Odio a los gatos -dice, un poco molesto-. Y a los dueños de los gatos.

- Son adorables -digo, en tono neutral-. Son peludos y suaves. Aunque admito que tampoco he tenido buena pinta con ellos.

- A mí me robó un reloj -dice-. Pero lo recuperé.

- Menos mal. Yo encontré uno, de hecho -lo volteo a ver-. Era pequeño, y negro. Esponjoso.

Voltea en cuanto digo eso.

- Se lo quise regalar a una amiga, pero, desapareció de la nada -lanzo una pequeña risa-. Suena loco, pero así fue.

- ¿Cómo... Era tu amiga? -pregunta, nervioso.

- ¿Hmm? Bueno... Se llama Mérida. Es... ¿Cómo describirla?

- Pelirroja... -dice con la mirada perdida.

- Sí -contestó sonriente mientras miro al cielo-. Y... Es increíble. Ese gato le causó una mala noche, según ella.

- ¿Por qué lo dices?

- Esa noche llegó mojada, y dijo que un gato negro la había asustado y había caído al agua. Y que intentó robarle un billete.

- ¿Y le crees? -indaga.

Lo miro, mientras pienso un poco y sonrío al recordar algo divertido.

- Lo hago. Es una de mis mejores amigas. Ella es... Es buena chica.

Sigo mirando al cielo. El cielo esta despejado, y se ven estrellas. Mérida.

- Además -río-. Odia a los gatos. Por eso quería dárselo; quería que se divirtiera un rato.

El queda callado. Y entonces lo reconozco. Hipo. No digo nada y sigo mirando las estrellas.

- Tengo que irme -le digo mientras me pongo en pie. Camino a él y le estiro mi mano para ayudarlo a pararse-. Soy Jack Frost.

Estrecha mi mano. Y tira de ella, quedando de pie.

- Hipo -dice, esbozando una sonrisa-, Haddock.

- ¿Eres el nuevo? -pregunto, alegre.

- Uno de los nuevos, sí - responde.

Entonces se me ocurre una loca idea. Lo miro y sonrío, justo como cuando quiero hacer una travesura.

- Ven. Sígueme -le digo-. Quiero mostrarte algo.

Ambos comenzamos a correr hasta la pared más cercana que veo con el cartel pegado.

Nos detenemos al verlo.

Es pequeño, pero grande a comparación de los demás. Y reluce más, porque está hasta el frente y tiene colores llamativos.

- Léelo -le digo, una vez dejando de respirar entrecortado.

"Competencias grupales.
Sábado 22 de Octubre.
Campus escolares; distintas actividades.
Información en dirección general.
Bienvenidos"

Lo miro en cuanto termina de leer.

- ¿Y? ¿Qué dices? -le digo-. ¿Entrarás?

- No sé... Suena interesante...

Veo una chispa de emoción y de curiosidad en sus ojos. Quiere hacerlo...

- Sé parte de mi equipo -lo invito mientras sonrío dulcemente.

Parece titubear. Parece que no está convencido. Parece que todavía no confía en mí... Pero no. Puedo verlo en sus ojos; soy algo para él.

Me mira y esboza una sonrisa dulce.

- Acepto...

Chocamos el puño inconscientemente, y nos miramos, ambos alegres.

- Genial. Estamos dentro -le digo.

- Sí, pero necesitaremos a más....

SCHOOL DAYS [Mericcup/Jackunzel]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora