Capitulo 21.

3.3K 239 16
                                        

Maratón de Fin de semana 2/5

Juanpa vamos, piensa... algo se te debe de ocurrir, un buen pretexto. Ahora comprendo a ______, la mirada de Mario hace que hables con la verdad si o si.

No soy una chica, no caeré ante sus encantos, al menos que sea Mau.

-Me mentiste-Dijo Mario. -Me usaste para acercarte a ella. Nunca lo esperé de ti Zurita.

-No Mario así no fueron las cosas, no malinterpretes.

-No sé si quiera escuchar un nuevo cuento tuyo ahora-Salió del cuarto hecho una furia, me odiaba a mí mismo, empeoré todo sólo por querer ayudar.

Tú Versión.

"Tenía abandonado éste blog, es increíble el giro total que ha dado mi vida, no se imaginan... recuerden que los sueños no siempre perduran, a veces se pueden convertir en miserables pesadillas"

Escribí en mi blog, ése que tenía abandonado debido a mis tantas aventuras en tan pocos días, mi madre entró al cuarto sin avisarme, por lo que había estado observándome un buen rato.

- ¿Qué tanto haces? -Dijo ella.

-Escribo mamá... cosas de adolescentes-Giré la silla del computador y la miré.

-Toma-Se acercó a mí poniendo en mis manos un sobre con dinero.

- ¿De qué es esto? -Le dije inconclusa.

-Tu pago-Sonrió. -No soy la única que trabaja aquí, es para que te compres ropa y salgas a divertirte.

-Gracias mamá, no debiste...enserio.

-Eso no es todo, te recuerdo que mañana es Miércoles-Oh no ya sabía lo que venía. -Y me es imposible... así que...-Sacó un papel. -Ésta es la dirección, los libros están en el escritorio de la biblioteca.

-Mamá, tendré que renunciar-Dije sarcásticamente. -Yo no puedo... no.

- ¿Tienes planes mañana?

-No, son cosas personales, no puedo ver a Mario, no me hagas esto.

- ¿Y? Un trabajo es un trabajo, irás profesionalmente, das la clase y te retiras. Debes hacerlo eres mi brazo derecho.

-Ay mamá-Me quejé.

-Buenas noches-Me evitó y salió, después de eso yo sabía que era mortal... debía ir a darle las clases a Mario o mi mamá me mataría.

"Genial... trato de evitar a alguien pero termino viéndolo hasta en la sopa"Tecleaba rápidamente. "A alguno de ustedes le ha pasado que se enamora perdidamente de alguien pero, la persona no siente lo mismo... Y al final te confunde, en este momento no sé si en realidad siente algo o sólo es mi ilusión, me siento usada chicos".

Lo envié sin esperar respuesta, era un blog abandonado ahora, ya casi nadie solía entrar más que yo. Dejé la ventana abierta de todas maneras y entré a las redes sociales como solía hacerlo siempre, para distraerme un momento, cuando sonó... ése sonido que había muerto, ¡No puede ser! Alguien había contestado.

"Vivo exactamente lo mismo... no sé cómo expresarme, soy fuerte hasta que la tengo frente a mí"-Mark

"Es interesante saber que todavía hay gente dentro de esto"-Emily.

Obviamente, nunca usé mi nombre verdadero, solía usar el nombre de Emily. Siempre.

Esperé cinco, diez, quince minutos pero ya no volvió a contestar, así que mejor apagué el ordenador y me recosté a dormir, mañana me esperaría un largo día.

(...)

Miércoles por la mañana. La única razón por la cual odiaba las mañanas era levantarme temprano, eso para mí era como una puñalada a la pereza de mi cuerpo. Me alisté lo más rápido que pude, pues quería ser puntual.

Me puse un pantalón entubado que podía definir perfectamente las partes más llamativas de mi cuerpo, unos Vans cómodos en mis pies y una camisa rayada y entallada. Muy al estilo Louis Tomlinson de One Direction. Siempre había amado su estilo a la forma de vestirse.

Metí los libros dentro de una mochila y tomé un taxi rumbo a la casa de Mario Bautista la cual compartía con algún de sus amigos , quién lo diría.

-Irás a acosarlos, o algo por el estilo-Dijo el taxista mientras manejaba.

-No, eso no va conmigo-Reí. -En realidad iré a trabajar.

-Créeme que he manejado esta dirección millones de veces, por eso te lo pregunto.

-Me lo puedo imaginar-Sonreí. -Aunque estoy nerviosa y no sé por qué le estoy contando esto a usted... el taxista.

-Tengo una especie de cara de sacerdote, todo el que se sube me confiesa algo-Rió, era un señor muy dulce. -Hemos llegado-Dijo frenando frente a una... no casa... ¡Mansión! Era enorme, gigantesca, era demasiado no modesta para ser su casa de sólo New York.

- ¿Cuánto será?-Dije mientras abría mi cartera.

-Nada señorita, no se preocupe, ahora salga antes de que me corra la seguridad de aquí-Dijo sonriéndome, no podía irme sin pagar así que de todas formas saqué unos cuantos dólares de mi bolso y se los dejé en el asiento.

Observaba cada parte de la casa y sus miles de puertas, me preguntaba ¿Cuál era la principal? Me acerqué a uno de los guardias que estaban ahí.

-Disculpe, la puerta principal ¿Dónde está?

- ¿Quién eres tú? ¿Tienes reservación?

-Que yo recuerde esto no es un hotel-Reí. -Soy (tn) (Tuapellido).

-Ah sí claro y yo soy Nicholas Mccartney un placer, ahora ¿Te retiras por favor? o tendré que sacarte.

-Usted no entiende-Reclamé. -Soy la tutora de Mario Bautista.

-La tutora vino ayer y no lucía como tú.

- ¡Soy su hija! -Le grité.

-Déjala pasar Nick-Dijo uno de los chicos, el cual no había tenido la oportunidad de ver... Daniel Bautista, del otro lado de la gran reja. El gorila me dejó pasar después de todo, estaba ahí parada frente a Daniel, sin saber qué decir.

------------------------------------

No olviden votar y comentar para que la siga, siempre leo sus comentarios :)

Un dulce amor - 'Mario Bautista'Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora